La ruta 321 en Lules desapareció: el río se llevó 200 metros de asfalto
El río Lules arrasó con 200 metros de la ruta 321 en la quebrada, llevándose el asfalto. La vía está totalmente destruida y cortada, en un daño estructural que demandará una compleja reconstrucción por parte de la provincia.
La fuerza del río Lules arrasó con un tramo clave de la ruta provincial 321 en la quebrada, dejando la vía completamente destruida y el tránsito cortado. El pavimento fue literalmente arrancado y arrastrado por una crecida histórica, un daño estructural que afecta directamente la conectividad en el sur tucumano y demandará una reconstrucción compleja.
Un paisaje devastado en la quebrada
Donde hasta el domingo corría la ruta, este martes solo se observa el cauce del río y fragmentos dispersos de asfalto. La crecida, producto de las intensas lluvias en zona de montaña entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, socavó la base del camino en un sector de la quebrada de Lules.
El resultado fue el desprendimiento total de la calzada en un tramo de casi 200 metros. Personal de Defensa Civil y equipos municipales permanecen en la zona, manteniendo un operativo de seguridad que impide el acceso al área destruida.
El río no da tregua y complica las tareas
Aunque durante este martes el caudal del río Lules parecía haber disminuido cerca de un 50%, las autoridades advirtieron que volvió a mostrar signos de crecimiento por la mañana. Esta situación obliga a postergar cualquier intervención de reparación hasta que las aguas bajen definitivamente.
Según un recorrido de campo, el nivel alcanzado por el río fue inédito, superado solo por un segundo golpe de agua registrado en la madrugada que terminó por colapsar la estructura vial. En el lugar, los restos del pavimento son irreconocibles, mezclados con piedras del cauce.
Daño focalizado y prioridades del Gobierno
El impacto del temporal se concentró en este sector específico de la ruta 321. A pocos metros hay viviendas, pero las autoridades locales confirmaron que no se registraron casas inundadas ni personas evacuadas en la comunidad de Lules.
Desde el Gobierno provincial señalaron que la prioridad inmediata será restablecer el tránsito, aunque cualquier trabajo debe esperar a que el río baje. Posteriormente, se avanzará con tareas de encauzamiento y la reconstrucción del tramo destruido, una obra que demandará un importante despliegue de maquinaria y tiempo.
Vigilancia total y corte permanente
Mientras se evalúan los pasos a seguir, la ruta 321 continúa totalmente cortada y bajo estricta vigilancia. La pérdida de esta traza vial representa un daño de enorme magnitud para la infraestructura provincial y la circulación en el departamento Lules.
El operativo interviniente mantiene el área acordonada, ya que el riesgo persiste por la inestabilidad del terreno y el comportamiento del río. No hay un plazo estimado para la reapertura del camino.