La Ruta 40 en jaque: el plan secreto con bonos y la sombra de una causa que frena el sur mendocino
¿Qué plan secreto con bonos se maneja en Nación para reactivar la Ruta 40? La verdad detrás de las promesas incumplidas y la causa judicial que mantiene paralizado el sur mendocino.
Dos tramos vitales de la Ruta Nacional 40 en Mendoza permanecen paralizados, sumiendo en la incertidumbre a comunidades enteras y poniendo en riesgo el desarrollo económico del sur provincial. La Provincia insiste ante la Nación para reactivar las obras, pero las definiciones brillan por su ausencia y las promesas se acumulan sin concretarse.
Este lunes, el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, detalló las gestiones para destrabar dos puntos críticos: el tramo norte, entre el aeropuerto El Plumerillo y Lavalle, y el sector sur en Malargüe.
¿Bonos para pagar a las empresas?
Respecto a la doble vía del norte, una obra con un 50% de avance frenada desde la asunción de Javier Milei, Mema aseguró que “esa promesa sigue vigente”. Sin embargo, reveló que la parálisis responde a la desconfianza de las empresas contratistas.
Según el funcionario, desde Nación “están evaluando poder hacer bonos para que las empresas que están ahí puedan cobrar con bonos, porque el mayor temor que tienen las empresas es no cobrar: reiniciar y no cobrar”. Sobre la obra de 18 kilómetros, Mema precisó que el Gobierno nacional “se va a tomar estos días que quedan en marzo para poder ver la viabilidad de los bonos y poder arrancar con eso”.
No obstante, al ser consultados por este medio, desde Vialidad Nacional respondieron de forma escueta: “No tenemos información alguna sobre eso”. Esta situación se da tras una serie de anuncios fallidos. En octubre de 2025, el entonces ministro Lisandro Catalán prometió movimientos “en las próximas semanas” que nunca ocurrieron. Luego, en enero de este año, su sucesor Diego Santilli le aseguró al gobernador Alfredo Cornejo que la obra se retomaría también “en las próximas semanas”. Al día de la fecha, esas semanas se transformaron en meses de inactividad.
El laberinto judicial del sur
En el extremo sur, la situación es aún más compleja debido a un historial de judicialización que data de hace más de una década. Cornejo se reunió con su par de Neuquén, Rolando Figueroa, “para intentar buscar alternativas” que permitan pavimentar dicho corredor. “Estamos en eso, todavía no hay nada concreto, pero sí las intenciones de dos gobernadores y conversaciones con el Estado nacional”, indicó Mema.
El ministro recordó que esta obra “empezó en el 2009, en el 2012 se frenó y quedó abandonada”. Explicó además que, aunque el contrato estuvo judicializado, “aparentemente esa judicialización ha cesado” y existiría un contrato vigente, aunque reconoció que “hay que ver la fuente de financiamiento”.
El trasfondo de este tramo involucra a la empresa OPS S.A.C.I., cuyo titular, Mario Cienfuentes, quedó involucrado en la “causa de los cuadernos”. Tras la quiebra de la firma en 2018 y una cesión irregular a Chediack S.A. en 2019, la obra quedó en un limbo jurídico que al día de hoy estaría resuelto, a falta de confirmación oficial.
El tramo Barrancas –La Pasarela (63 km) tiene un 0% de avance físico y estado “paralizada”. Mientras que el sector La Pasarela–Bardas Blancas (47 km) aparece con un avance cercano al 60%, pero con las obras neutralizadas. Sobre esta parte, Santilli manifestó en enero que finalizar este trayecto es “central para la economía de Mendoza” y para el desarrollo del norte neuquino, destacando que es una zona con un “enorme potencial productivo, minero y energético”.
La presión desde Malargüe
Para el intendente de Malargüe, Celso Jaque, la terminación de la ruta es “uno de los pedidos más urgentes” de su gestión. El jefe comunal justicialista destacó que “sí es cierto que había una voluntad política, una manifestación política del gobernador de la provincia, junto al de Neuquén” para encontrar mecanismos de finalización.
Para Jaque, completar la traza resulta clave ante el desarrollo energético y minero de la región. Mencionó especialmente la “lengua norte de Vaca Muerta”, el potencial del proyecto de sales de potasio y el crecimiento productivo del departamento. El intendente aseguró que el municipio respaldará cualquier gestión para destrabar la obra y pidió que el Gobierno nacional “tome de una vez por todas la decisión política de que esta ruta se termine”.
También confirmó contactos con autoridades de Vialidad Nacional y de la Jefatura de Gabinete. “Es fundamental para nosotros contar con esa ruta”, remarcó, al advertir que la falta de infraestructura podría convertirse en un freno para el crecimiento económico proyectado en el sur mendocino.