La ruta 5 la pagan todos, pero el desgaste lo hace un solo tipo de camión
Los usuarios de la ruta 5 pagan peaje hace 30 años con la promesa de una autovía que nunca llega, mientras los camiones de Vaca Muerta la usan a diario. Un ingeniero propone que sean ellos quienes pongan la diferencia: cuánto implicaría y a dónde iría el dinero.
El ingeniero Oscar Potetti, una de las voces que empuja la construcción de la autovía en la ruta nacional 5, puso sobre la mesa una idea que promete debate: que los camiones que llevan arena a Vaca Muerta paguen un peaje propio, distinto al del resto, para poder terminar la autopista entre Mercedes y Santa Rosa.
La propuesta la hizo esta semana en una entrevista con Cadena Nueve y, según sus propios números, el mecanismo podría juntar unos 140 millones de dólares en su primer año.
Cómo funcionaría el peaje diferencial
La idea es agregar un adicional de aproximadamente 500 pesos por kilómetro exclusivo para los camiones que transportan arena hacia Vaca Muerta. El viaje de ida paga; el regreso quedaría bonificado. Lo recaudado iría íntegramente a la construcción de la Autovía 5.
El planteo guarda parentesco con el proyecto de ley que el gobernador Sergio Ziliotto ya envió a la Legislatura para regular la administración del cobro de peajes a este tipo de camiones en las rutas provinciales, una iniciativa que complementa lo que hoy hace la Dirección Provincial de Vialidad.
Ochocientos camiones por día
La autovía no es un capricho: la ruta 5 es parte del corredor que usan los camiones que trasladan arena hacia Vaca Muerta. Potetti, basándose en información periodística, calculó que hoy circulan por la traza alrededor de 800 camiones de arena por día.
Con ese volumen, el peaje diferencial podría generar los 140 millones de dólares en el primer año, una cifra que —según sus estimaciones— podría subir si sigue creciendo la actividad de Vaca Muerta.
El punto que el ingeniero quiere dejar claro es que no se trata de una carga nueva para el tránsito regional, sino de un aporte de los vehículos que responden a una actividad productiva que usa el corredor de manera intensiva.
“Los camiones, el tránsito regional y el tránsito local están subvencionando el peaje desde hace 30 años con la promesa de que con ese peaje se va a mejorar la ruta y se va a construir la autovía”, sostuvo Potetti.
Que pague quien más rompe el asfalto
El argumento central de Potetti es el desgaste de la calzada. “Los vehículos pesados tienen una incidencia muy superior sobre el deterioro de la ruta”, afirmó.
Sus cálculos son elocuentes: los camiones serían responsables de aproximadamente el 90% del desgaste, mientras que los camiones livianos y los ómnibus tendrían una incidencia cercana al 9%, y los vehículos livianos, apenas alrededor del 1%.
Con esos números sobre la mesa, propuso revisar las tarifas para que el costo asociado al deterioro de la infraestructura sea proporcional al daño que produce cada categoría de vehículo.
Qué pasa con el contrato vigente
Uno de los puntos que Potetti remarcó es que la propuesta puede convivir con el actual sistema de concesión de peajes. No busca modificar el contrato vigente por 20 años, sino crear un mecanismo adicional destinado específicamente a financiar la obra.
Durante la entrevista también apareció la discusión sobre el destino de los fondos que hoy se recaudan y el servicio que reciben quienes pagan. Potetti cuestionó que los usuarios sigan pagando mientras hay sectores de la traza con deficiencias, falta de mantenimiento y problemas visibles, como pastizales y deterioro de la calzada.
Quién recauda y quién controla
Sobre la administración de los recursos del nuevo peaje, el ingeniero de 9 de Julio consideró que la iniciativa debe ser analizada por las autoridades nacionales y que existen herramientas para instrumentarla sin que se convierta necesariamente en una erogación directa del Tesoro.
También pidió que el sistema incorpore un estricto control de cargas y de los vehículos alcanzados por el mecanismo.