La ruta del desamparo: el camino que lleva a los meteoritos y se cobra vidas en el Chaco

En el corazón del norte argentino, una ruta vital se ha convertido en un campo minado. Pozos de 30 centímetros, accidentes semanales y un estado que obliga a los vecinos a convertirse en obreros. ¿Hasta cuándo seguirán esperando una solución que nunca llega?

· 4 min de lectura
La ruta del desamparo: el camino que lleva a los meteoritos y se cobra vidas en el Chaco

Una ruta nacional clave del norte argentino se transformó en una trampa mortal de 380 kilómetros. Los vecinos, cansados de la inacción estatal, arriesgan sus vidas para tapar pozos con sus propias manos en un intento desesperado por evitar más tragedias. Esta es la cruda realidad de la Ruta Nacional 89.

Conectando las provincias de Chaco y Santiago del Estero, esta vía de 380 kilómetros es un corredor vital para lugareños, trabajadores de emprendimientos agrícolas y viajeros que se dirigen a Brasil y Paraguay. También es el camino que conduce a Campo del Cielo, el famoso sitio de los mayores hallazgos de meteoritos del país. Sin embargo, su estado es tan catastrófico que los residentes la consideran una de las peores rutas de la Argentina.

Los accidentes son semanales y muchos tienen un desenlace fatal. La causa es evidente: un deterioro extremo que ha creado pozos con una profundidad de hasta 30 centímetros y desniveles en las banquinas aún mayores. A esto se suma una señalización inexistente y basura que tapa algunos de los baches más peligrosos.

La lucha diaria de los vecinos

En localidades como Pinedo, Gancedo y Charata, el reclamo por una solución lleva años sin respuesta. Ante el silencio de las autoridades, los propios habitantes han tomado la iniciativa. Kevin es uno de ellos. Junto a dos amigos, dedica tiempo cada semana a reparar tramos de la ruta. Sin maquinaria ni apoyo del estado chaqueño, usan piedras que consiguen en la calle y trabajan a pulmón.

Ellos son plenamente conscientes de que su solución es precaria. Saben que en pocos días probablemente deban volver a rellenar lo que ya arreglaron. Pero también tienen claro un principio: un pozo tapado significa un accidente menos y, potencialmente, una muerte menos.

Los lugareños se organizan para salir a tapar ellos mismos los pozos de la ruta con piedras que consiguen en la calle. (Foto: captura de Eltrece.)
Los lugareños se organizan para salir a tapar ellos mismos los pozos de la ruta con piedras que consiguen en la calle. (Foto: captura de Eltrece.)

El drama de quienes salvan vidas

Ramón, ambulanciero del hospital provincial de Pinedo, vive en carne propia el peligro adicional. “Acá manejar una ambulancia es más riesgoso que en cualquier otro lado”, confiesa, explicando que ellos también corren peligro si no logran ver un bache a tiempo durante la noche. Su trabajo es una constante lucha entre la urgencia de trasladar pacientes en estado grave y la lentitud obligada que impone el pésimo estado de la ruta.

“Agarrar un pozo con una persona que va atrás quebrada o en estado delicado nos duele en el alma”, relata con crudeza, describiendo el dilema humano que enfrenta a diario.

A pesar del esfuerzo, los vecinos saben que las reparaciones son muy precarias. (Foto: captura de Eltrece.)
A pesar del esfuerzo, los vecinos saben que las reparaciones son muy precarias. (Foto: captura de Eltrece.)

Testimonios de una zona en emergencia

Santiago, dueño de una gomería, tiene un negocio que nunca para en esta zona. “Vuelcan camiones, autos, camionetas, motos. No zafa nadie de los pozos, la ruta está cada vez peor, está feísima”, afirma. Su disposición a ayudar es inmediata, sin importar la hora, cuando ocurre un accidente.

Luis, maestro en Gancedo, ofrece una analogía desgarradora: “Esta ruta les hace honor a los meteoritos que cayeron en la zona. Pareciera que cayeron en el asfalto. Todos los días hay un bache distinto”.

El equipo del noticiero Telenoche recorrió la zona y documentó los tramos más críticos de este camino que, por ahora, no figura en los planes de nadie. Recientemente, el Ministerio de Economía autorizó un llamado a licitación pública para concesionar varios tramos de rutas nacionales, una medida que impulsaría su reparación. Sin embargo, la Ruta Nacional 89 quedó excluida de este programa, dejando a sus usuarios en el mismo abandono de siempre.

Más para leer

Semifinales Mundial 2026: 500 policías, requisas y operativo histórico en el Centro mendocino
Sociedad
Más de 200 emprendedores y un globo aerostático: así será el festival de invierno que promete sorprender a toda la familia
Sociedad
¿Quemar caña en Tucumán? Ahora solo cinco horas al día y con duras restricciones
Sociedad
Lo que nadie contó del operativo sanitario en Fiambalá: ¿qué pasó con la telemedicina?
Sociedad
Atención solo por la mañana: el cambio que aplica el Colegio de Abogados hasta el 24 de julio
Sociedad
Cada minuto cuenta: la estrategia que busca salvar neuronas en Salta ante un ACV
Sociedad
Publicidad