La Ruta del Diseño Misionero celebra 10 años: por qué la gran final se hará en San Ignacio
El programa cumple una década y prepara una jornada de capacitación clave para los emprendedores. La fecha elegida para la gran final promete ser un hito.
La Ruta del Diseño Misionero lanzó oficialmente su edición aniversario por los diez años del programa, en un encuentro que reunió a referentes del turismo, la moda y la cultura provincial. La gran final será el 21 de noviembre en los Conjuntos Jesuítico Guaraníes de San Ignacio.
El lanzamiento se realizó en la tarde del jueves en las instalaciones del Ministerio de Turismo de Misiones, con la presencia del titular de la cartera, José María Arrúa; la coordinadora del programa, Karyna González; el director de la Incubadora de Diseño Misionero, Alejandro Uset; y la embajadora del diseño misionero, Florencia Pereyra.
Durante el encuentro se repasó la trayectoria de la iniciativa, que se consolidó como un pilar del desarrollo creativo regional, y se destacó el rol de los diseñadores como protagonistas de una política pública sostenida.
“Ustedes son los que hacen el gran trabajo, nosotros acompañamos y lo hacemos con mucha satisfacción porque vemos la pasión con la que trabajan todos los días”, señaló el ministro Arrúa.
¿Por qué San Ignacio?
La elección de los Conjuntos Jesuítico Guaraníes como escenario de la gran final no es casual: forma parte de una estrategia integral que busca usar el patrimonio histórico y los atractivos misioneros como plataformas para contar la identidad de las marcas.
De esta manera, el diseño de autor se combina con el turismo local, generando una propuesta que apunta a fortalecer a los emprendedores y a abrir nuevos mercados.
Capacitación para emprendedores
Además, con el objetivo de dotar al sector de herramientas comerciales concretas, la Ruta del Diseño Misionero y el INCADE pondrán en marcha una jornada de capacitación profesional el próximo 17 de septiembre. La propuesta busca complementar el talento de autor con habilidades de gestión.
A diez años de su nacimiento, el desafío del diseño misionero es que los creadores puedan comercializar, circular y encontrar mercados fuera de la provincia, y que se conviertan en una propuesta con “efecto llamada” hacia Misiones.