La ruta que se cobró cuatro vidas: el informe que revela el patrón mortal y la solución que piden a gritos
Un informe revelador tras un accidente fatal muestra el patrón de muerte en una ruta clave. ¿Qué datos alarmantes descubrieron y qué solución radical están exigiendo las víctimas?
Un accidente fatal en la Ruta Nacional 5 desencadenó un informe alarmante que expone las causas de las muertes y una propuesta urgente para transformar la vía. La Fundación Estrellas Amarillas elevó un pedido formal al secretario de Transporte de la Nación, Fernando Herrmann, tras analizar los siniestros en el tramo entre French y Carlos Casares, en el partido de 9 de Julio.
El lunes 30 de marzo, cuatro personas perdieron la vida en un siniestro que volvió a poner el foco en esta ruta. Silvia González, presidenta de la fundación, presentó datos que muestran que el 92% de los accidentes fatales allí son choques frontales, uno de los tipos de colisión más letales.
El relevamiento indica que la mayor cantidad de muertes ocurre durante el día: 41% en la mañana y 33% en la tarde. Esto sugiere que el riesgo no depende únicamente de la visibilidad nocturna, sino de otros factores estructurales.
¿Qué pide Estrellas Amarillas?
La fundación solicitó la transformación integral de la Ruta 5 en autovía. Argumentan que la vía conecta la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con Santa Rosa, vincula polos productivos como Vaca Muerta y circuitos turísticos, y soporta un tránsito diario de 1.200 vehículos de gran porte.
Según la organización, la falta de infraestructura adecuada ha convertido a la ruta en una “trampa mortal”. Estiman que un 60% de las muertes podrían evitarse con una calzada dividida que separe los sentidos de circulación.
Factores de riesgo y medidas inmediatas
El informe también señala el exceso de velocidad como un problema crítico. Entre las propuestas para mitigar el peligro se incluyen la instalación de radares, la construcción de rotondas en puntos críticos y mayores controles de tránsito.
Estas medidas buscan reducir la siniestralidad mientras se avanza con el proyecto de conversión a autovía, que requiere una inversión significativa y cambios en la infraestructura vial.
¿Cómo financiar la transformación?
Desde la fundación plantean un modelo mixto de financiamiento. Proponen aportes de los sectores productivos beneficiados por la ruta, incentivos fiscales para empresas que participen y la aplicación de la Ley 23.966.
Esta ley permitiría destinar parte del impuesto a los combustibles al mantenimiento y mejora de la vía. “Las rutas no son un gasto, son una inversión en competitividad y vida”, concluyen desde Estrellas Amarillas.
El pedido llega en un contexto donde la seguridad vial en rutas nacionales sigue siendo un tema pendiente. La respuesta de las autoridades determinará si se toman medidas concretas o si los informes quedan en el olvido.