La salud de Bolsonaro en la cuerda floja: internación grave y sin fecha de salida de terapia intensiva
Internado en terapia intensiva con un cuadro grave, la vida de Jair Bolsonaro corre peligro por una bronconeumonía bilateral. ¿Qué dijeron sus médicos sobre las posibilidades de recuperación del expresidente preso?
El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, enfrenta una batalla crítica por su salud en un hospital de Brasilia, con un diagnóstico de bronconeumonía bilateral que mantiene su vida en riesgo. El exmandatario, que cumple una condena de 27 años por golpismo, fue trasladado de urgencia desde la prisión y su cuadro, descrito como “grave”, no tiene plazos para mejorar.
Este viernes 13 de marzo, el equipo médico a cargo difundió un nuevo parte sobre el estado del líder de 70 años. Confirmaron que se encuentra “consciente” y “estable”, pero aún en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital DF Star. Su condición dista mucho de estar controlada.
¿Cómo se desarrolló la emergencia?
Todo comenzó cuando Bolsonaro presentó un cuadro alarmante dentro del penal: fiebre, escalofríos “muy intensos”, episodios de vómitos y marcada dificultad para respirar. El traslado fue inmediato. Una vez en el centro asistencial, se le realizó “rápidamente” una batería de exámenes que arrojó el diagnóstico concreto.
Los estudios constataron una bronconeumonía causada por una bacteria que se instaló en ambos pulmones, con una afectación mayor en el izquierdo. Frente a este hallazgo, su ingreso a terapia intensiva fue ineludible. Allí comenzó a recibir la administración de dos antibióticos “bien potentes” por vía intravenosa.
El doctor Leandro Echenique, uno de los médicos tratantes, fue claro: “Va a permanecer en la UCI. No tiene plazo para salir, estará el tiempo necesario para restablecer sus pulmones, pero aún sin previsión de salir”. Aunque aclaró que “no hubo necesidad de intubarlo”, el paciente aún está “lejos de tener un cuadro controlado”.

Un historial médico que preocupa a los especialistas
Este no es un episodio aislado en la salud del expresidente. Desde que comenzó su condena en noviembre pasado, Bolsonaro ha tenido que ser hospitalizado en varias oportunidades por crisis de hipo, vómitos y mareos. El doctor Echenique reveló un dato preocupante: desde abril del año pasado, el exmandatario ha pisado el hospital en seis ocasiones distintas.
Esta recurrencia, según el profesional, demuestra que “el número de complicaciones está aumentando”. La actual infección pulmonar tiene un origen particular: fue causada por aspiración, vinculada a los recurrentes problemas de reflujo que padece Bolsonaro.
Al respecto, el médico Claudio Birolini lanzó una advertencia escalofriante: este tipo de neumonías “realmente ponen en riesgo la vida del paciente”. La gravedad del caso sorprendió incluso a los doctores. Brasil Caiado, otro integrante del equipo, destacó la velocidad con la que la infección se instaló en los dos pulmones.

El debate sobre la prisión domiciliaria
En medio del reporte médico, surgió una insinuación que reaviva un debate político y legal. El doctor Caiado sugirió que la situación de salud de Bolsonaro podría mejorar si no estuviera en régimen carcelario, sino bajo prisión domiciliaria. Esta petición ha sido un caballo de batalla para la familia del expresidente, que alega motivos “humanitarios”.
Sin embargo, hasta ahora la Corte Suprema de Brasil se ha mostrado inflexible. El máximo tribunal defiende que el condenado por liderar una trama golpista para “perpetuarse en el poder” debe continuar en régimen cerrado, aunque con los cuidados médicos necesarios. Bolsonaro cumple su condena por los hechos posteriores a su derrota electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva en 2022.
El pronóstico para el ex jefe de Estado (2019-2022) es reservado. Los médicos adelantaron que su recuperación, dada su edad y sus dolencias crónicas, será “lenta” y sin plazos concretos. Su vida pende de un hilo mientras continúa la lucha legal por su libertad y la batalla clínica por sus pulmones.