La salud pública de La Pampa atravesó una transformación que se cocinó de a poco: 52 obras terminadas, 12 en marcha y una cifra que supera los $259.000 millones. Dónde está la mayor parte de ese dinero y qué falta terminar.
El Gobierno de La Pampa dio a conocer el balance de infraestructura sanitaria de la gestión de Sergio Ziliotto y el número es contundente: 52 obras ya terminadas y otras 12 en marcha, con una inversión que supera los $259.000 millones. El dato lo difundió Casa de Gobierno a través del Ministerio de Obras y Servicios Públicos.
Según precisó el Ejecutivo provincial, entre 2019 y 2026 el desembolso destinado a infraestructura sanitaria llega a $259.396 millones. De ese total, más de $166.696 millones corresponden a trabajos finalizados, mientras que $92.700 millones se volcaron a intervenciones que todavía están en ejecución.
La cifra no es menor si se tiene en cuenta el contexto: son 64 intervenciones sanitarias entre las terminadas y las que siguen abiertas, todas pensadas para ampliar la capacidad del sistema público y facilitar el acceso a la salud en cada rincón de la provincia.
Qué se construyó y qué falta
Entre las obras concluidas, el Gobierno destacó el Hospital de Complejidad Creciente René Favaloro y el Centro de Rehabilitación Infantil, ambos en Santa Rosa. A ellos se suman el Hospital de Nivel III del barrio Plan Federal, en General Pico, el nuevo hospital de Uriburu y el Centro de Salud de Mauricio Mayer.
El listado se completa con una serie de ampliaciones y remodelaciones de establecimientos sanitarios repartidos por el interior provincial.
En tanto, las obras que están en pleno desarrollo incluyen nuevas infraestructuras en Santa Isabel, Ingeniero Luiggi, La Adela, Casa de Piedra, La Reforma, Luan Toro y Santa Rosa. También hay intervenciones hospitalarias de peso en Catriló, Victorica y el Hospital Lucio Molas.
La palabra del ministro
El ministro de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Intronati, explicó que esta política le da continuidad al proceso de transformación del sistema sanitario que arrancó durante la pandemia. Según dijo, los nuevos edificios permiten ampliar servicios, incorporar equipamiento y mejorar las condiciones de atención de la población.
“Cada hospital y cada centro de salud que construimos representa una oportunidad para mejorar la calidad de vida de las familias pampeanas. La obra pública es fundamental porque genera las condiciones necesarias para incorporar nuevos servicios, ampliar las prestaciones médicas y garantizar que la atención llegue a toda la Provincia”, expresó Intronati a la Agencia Provincial de Noticias.
El funcionario también puso el acento en cómo se distribuyen las obras en el territorio. Para él, ese es uno de los ejes centrales de la planificación provincial.
“No se trata solamente de construir edificios, sino de garantizar derechos. Queremos que cada pampeano y pampeana tenga acceso a una atención de calidad, independientemente de dónde viva. Por eso es tan importante llevar infraestructura sanitaria a distintas localidades, acercar los servicios y evitar que las familias deban trasladarse grandes distancias para recibir atención”, sostuvo.
Inversión en tiempos difíciles
Consultado por el contexto económico nacional, el ministro remarcó la importancia de sostener la inversión en servicios esenciales y marcó la decisión política que hay detrás.
“En un momento en el que muchas familias atraviesan dificultades económicas, el Estado provincial sostiene su responsabilidad de garantizar el acceso a la salud pública. Es una decisión del gobernador Sergio Ziliotto continuar invirtiendo en infraestructura sanitaria porque entendemos que la salud no puede depender de la capacidad económica de las personas”, manifestó Intronati.
Con las 64 intervenciones sanitarias ejecutadas y en curso, el Gobierno pampeano busca ampliar la capacidad del sistema público, mejorar las prestaciones y achicar las desigualdades de acceso a la salud en todo el territorio de La Pampa.