La sangría laboral que no frena: ya son 130 los despidos en la gastronomía riojana
La crisis no frena: en menos de un año ya son 130 los despidos en la gastronomía riojana. ¿Qué dice el gremio y qué pasará con los que quedaron afuera?
El sector gastronómico de La Rioja atraviesa su peor momento en años. En menos de un año, ya suman 130 los despidos, según los registros de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA).
El secretario general del gremio, Luis Cuello, fue contundente: «Venimos hace más de un año en caída libre». La crisis no es nueva, pero la aceleración de las últimas semanas encendió todas las alarmas.
¿Desde cuándo se siente la crisis?
Los despidos comenzaron a registrarse de manera sostenida desde agosto de 2025 y se extendieron hasta abril de 2026. En ese lapso, la pérdida de puestos de trabajo no dio tregua y afectó a bares, restaurantes, hoteles y servicios de catering.
Cuello explicó que la caída es constante y que no se vislumbra un horizonte de recuperación en el corto plazo. La situación golpea especialmente a los trabajadores con menos antigüedad, aunque también hay casos de empleados históricos que perdieron su fuente de ingresos.
¿Qué sectores son los más afectados?
El grueso de los despidos se concentra en establecimientos del centro de la capital riojana y en zonas de alta circulación turística. Sin embargo, la recesión también llegó a los pueblos del interior, donde la oferta gastronómica depende casi exclusivamente del movimiento estacional.
Desde UTHGRA advierten que la situación es crítica y que, si no hay una intervención estatal, la cifra podría seguir creciendo. El gremio ya solicitó reuniones con autoridades provinciales y municipales para buscar alternativas que frenen la sangría de puestos de trabajo.
Mientras tanto, los trabajadores despedidos enfrentan un panorama incierto. La mayoría no logra reinsertarse en el mercado laboral y los que lo hacen, consiguen empleos precarios o por tiempo parcial.
La gastronomía es uno de los motores económicos de La Rioja, y su caída tiene un efecto dominó en otros rubros como el turismo, el comercio y los servicios. La pregunta que queda flotando es: ¿hasta cuándo va a durar esta crisis?