La sede que se congelaba en invierno ya tiene gas: el plan que ilusiona a los emprendedores de Santa Catalina
¿Qué proyecto quieren poner en marcha en Santa Catalina apenas se firme el trámite que falta? La sede que pasó años a garrafas ya tiene la obra lista, pero la puesta en marcha depende de un paso clave.
La sede vecinal del barrio Santa Catalina, en Trelew, fue inaugurada en 2020 con los artefactos de gas ya colocados, pero sin conexión a la red. Durante años, la calefacción a base de caloventores y garrafas resultó insuficiente para climatizar el edificio, lo que obligó a suspender talleres y actividades. Ahora, la obra de conexión ya está ejecutada y solo resta la aprobación de Camuzzi y la colocación del medidor para que el servicio quede operativo.
Así lo explicó la presidenta del barrio, Alejandra Vázquez, quien detalló que el edificio fue entregado con los artefactos instalados pero sin vínculo a la red. "Durante estos años debimos usar caloventores y garrafas, pero no alcanzaba para mantener el edificio climatizado", señaló la dirigente vecinal.
La situación derivó en la suspensión o resignación de algunos talleres y actividades que los vecinos solicitaban. Con la llegada del gas, la expectativa es ampliar la propuesta y aprovechar las instalaciones durante todo el año.
Una obra esperada por años
La conexión fue licitada por la Municipalidad de Trelew y adjudicada a una empresa. Los trabajos permitieron unir la sede de María Humphreys 1169 con la red existente sobre calle Gran Malvina, mediante casi 100 metros de cañería hasta el nicho de gas.
Según estimó Vázquez, si los trámites avanzan con rapidez, el sistema podría quedar funcionando en aproximadamente diez días. Para eso falta que Camuzzi apruebe la obra y que el municipio solicite la colocación del medidor.
De la calefacción a la cocina comunitaria
Más allá de resolver el frío, la conexión permitirá avanzar con el final de obra de la sede y con un proyecto de ampliación de la cocina, que la vecinal busca desarrollar junto con la Provincia. El objetivo es crear una cocina comunitaria para emprendedores, donde los vecinos puedan elaborar alimentos cumpliendo con los requisitos de manipulación, rotulado y comercialización.
La iniciativa apunta a que los vecinos accedan a turnos para producir en mayor escala y fortalezcan sus emprendimientos gastronómicos desde el barrio.
