La sensación que todos conocen: qué pasa realmente cuando se te “duerme” la pierna
¿Sentís ese hormigueo molesto cada vez que te levantás? La ciencia tiene una explicación para esa pierna que “se duerme” y te contamos cuándo podría ser una señal de alerta.
Esa molesta sensación de hormigueo y pinchazos que aparece tras estar un rato quieto tiene un nombre médico y una explicación concreta. La parestesia, comúnmente conocida como “se me durmió la pierna”, es una señal del cuerpo que suele ser inofensiva pero que puede alertar sobre otros problemas si se repite con frecuencia. Entender por qué ocurre es clave para saber cuándo es normal y cuándo conviene consultar a un especialista.
Los médicos explican que esta sensación, que casi todos hemos experimentado, se llama parestesia. Ocurre principalmente por una presión sostenida sobre los nervios o los vasos sanguíneos al mantener una misma postura durante un tiempo prolongado.
¿Qué sucede dentro de tu cuerpo?
Cuando te sentás con las piernas cruzadas, dobladas o en cualquier posición incómoda, podés estar comprimiendo un nervio o interrumpiendo temporalmente la circulación sanguínea normal. Esta compresión altera el viaje de las señales nerviosas hacia el cerebro, lo que se manifiesta como esa falta de sensación o adormecimiento.
El característico hormigueo, los pinchazos o la sensación de corriente eléctrica aparecen precisamente cuando te movés y aliviás la presión. Es el momento en que el nervio, al recuperar su espacio y flujo sanguíneo, “despierta” y comienza a transmitir señales con normalidad otra vez. Todo suele volver a la normalidad en cuestión de minutos.
Las situaciones más comunes
Existen ciertas circunstancias que favorecen la aparición de esta molesta parestesia temporal. Es mucho más probable que ocurra cuando estás sentado mucho tiempo sin moverte, especialmente si mantenés las piernas cruzadas o adoptás una postura forzada e incómoda durante un rato largo.
En la gran mayoría de los casos, la solución es simple y rápida: con solo moverse, cambiar de posición o estirar la pierna afectada, la molestia desaparece por completo en pocos minutos. Por este motivo, los especialistas coinciden en que, salvo excepciones, este tipo de adormecimiento ocasional no suele ser motivo de alarma médica.
Sin embargo, es importante prestar atención si la sensación de hormigueo o adormecimiento se vuelve muy frecuente, aparece sin una causa aparente (como estar sentado), no desaparece al moverse o está acompañada de otros síntomas como debilidad muscular o dolor. En esos casos, podría estar indicando afecciones subyacentes que requieren evaluación profesional, como problemas de columna, neuropatías o trastornos circulatorios.