La sentada de Victoria: alumnos del Padre Juan exigen un colegio sin barreras
Una estudiante en silla de ruedas y sus compañeros se sentaron frente al colegio para exigir un ascensor. ¿Qué respuesta obtuvieron?
Una estudiante en silla de ruedas y todo su curso se plantaron frente al Colegio Padre Juan para exigir un ascensor. La protesta pacífica, que reunió a alumnos y familias, busca que Victoria López pueda subir al primer y segundo piso como cualquier otro alumno.
Victoria tiene 17 años, cursa quinto año y asiste a esa institución desde el jardín de infantes. Hace dos años y medio, una lesión medular cambió su vida y desde entonces se moviliza en silla de ruedas. Su curso, por la falta de accesibilidad, quedó replegado en la planta baja, mientras el resto de los estudiantes usan las plantas superiores.
¿Qué piden exactamente?
El reclamo central es la instalación de un ascensor o elevador que permita el acceso a los pisos superiores a personas con movilidad reducida. Sin esa obra, Victoria y sus compañeros no pueden compartir las aulas de arriba ni participar de las actividades que allí se realizan.
Hasta ahora, el colegio hizo algunos avances: colocó dos rampas (una en el ingreso y otra en el patio) y adaptó la cantina como aula en la planta baja para que Victoria pueda asistir a clases. Sin embargo, esto no alcanza para garantizar una inclusión plena.
El gesto de los compañeros que emocionó a Victoria
Durante la manifestación, que se hizo en una mañana fría, los compañeros de Victoria decidieron acompañarla y soportar las bajas temperaturas. Ella lo destacó especialmente: “Fue una sentada pacífica”, aclaró, y remarcó que el reclamo no es contra el colegio, sino para impulsar las mejoras necesarias.
El objetivo del grupo es claro: que el próximo año, cuando cursen la promoción, puedan vivir juntos todas las actividades en igualdad de condiciones. La comunidad educativa espera que las autoridades tomen cartas en el asunto y que la inclusión deje de ser solo un discurso.