La sífilis creció 18% en San Luis y las embarazadas encienden todas las alarmas
San Luis venía de cerrar 2025 con una baja del 18% en los casos de sífilis. Ahora los registros provinciales marcan un giro: el aumento general fue del 18% y entre las embarazadas escaló al 23%. Hay nueve recién nacidos bajo seguimiento y una cifra que preocupa a los equipos de Salud.
La sífilis volvió a crecer en San Luis durante 2026 y hay un grupo que preocupa más que el resto: los casos en personas gestantes subieron 23%, según los registros del Servicio de VIH, Infecciones de Transmisión Sexual y Hepatitis Virales del Ministerio de Salud provincial.
El dato llama la atención porque la provincia venía de cerrar 2025 con una baja. El Boletín Epidemiológico Nacional había contabilizado una reducción del 18% ese año, al pasar de 714 a 591 notificaciones frente a 2024. Ahora, las cifras oficiales vuelven a encender la alerta.
"En los últimos seis o siete años se ve que viene creciendo y no hay forma de sostenerla. Incluso le pusieron 'la gran infección rebelde'", explicó Juan Millán, responsable del área provincial.
Embarazadas, el frente más delicado
El escenario que Salud sigue con mayor atención es el de las personas gestantes. Según los datos que aportó Millán, durante 2026 se detectaron 159 casos de sífilis en embarazadas, un 23% más que el año anterior.
A raíz de esos diagnósticos, nueve recién nacidos permanecen bajo seguimiento médico para determinar si hubo transmisión durante el embarazo. Que un bebé nazca de una persona con sífilis no significa automáticamente que esté infectado: por eso, ante cada riesgo, los equipos médicos realizan análisis y controles posteriores para confirmar o descartar la sífilis congénita.
La infección sin tratar durante el embarazo puede derivar en complicaciones graves: aborto espontáneo, muerte fetal, parto prematuro o problemas de salud en el recién nacido. Algunos bebés infectados, además, pueden nacer sin síntomas y desarrollarlos más adelante.
Adolescentes y jóvenes, los más afectados
La preocupación se concentra en adolescentes y adultos jóvenes. A nivel nacional ocurre algo parecido: durante 2025, el 76% de los casos de sífilis correspondió a personas de entre 15 y 39 años, y el grupo de 20 a 24 registró la mayor tasa de incidencia.
La sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum y se contagia principalmente por contacto directo con una lesión infecciosa durante relaciones sexuales vaginales, anales u orales. También puede transmitirse durante el embarazo al bebé.
Un beso o un contacto cotidiano no son por sí mismos una vía habitual de transmisión. El contagio mediante un beso solo puede producirse cuando existe contacto directo con una lesión de sífilis ubicada en la boca o los labios.
Síntomas que pueden pasar desapercibidos
Uno de los problemas de la enfermedad es que sus primeras manifestaciones pueden pasar inadvertidas. En la fase inicial aparece una úlcera o llaga generalmente indolora en genitales, ano, boca u otro sitio de ingreso de la bacteria. La lesión puede desaparecer sola, pero eso no significa que la infección se haya curado.
Después pueden surgir erupciones cutáneas —incluso en las palmas de las manos y las plantas de los pies—, fiebre, cansancio, dolor de garganta, inflamación de ganglios o caída del cabello. Sin tratamiento, la infección puede quedar latente durante años y en algunos pacientes avanzar hacia formas graves que afectan el sistema nervioso, el cerebro, los ojos, los oídos, el corazón u otros órganos.
Se cura, pero el diagnóstico temprano es clave
Pese al crecimiento de los casos, la sífilis tiene una característica central: se diagnostica con estudios sencillos y se trata con penicilina. El esquema depende de la etapa de la infección. Cuando se determina que fue adquirida recientemente puede requerirse una sola aplicación; en otros cuadros se indican dosis adicionales bajo supervisión médica.
Ante un diagnóstico también es necesario evaluar a las parejas o contactos sexuales recientes para cortar la cadena de transmisión y evitar reinfecciones.
El Ministerio de Salud de la Nación informó que en 2025 se registraron 46.799 casos, con una tasa de 117,2 por cada 100 mil habitantes y una tendencia nacional que crece de forma sostenida desde hace más de una década.
Para San Luis, el cambio entre la caída de 2025 y el nuevo incremento informado en 2026 refuerza la necesidad de sostener los testeos, el uso de preservativo y los controles durante el embarazo. La infección tiene cura, pero el diagnóstico temprano resulta decisivo para evitar complicaciones y, sobre todo, impedir la transmisión al recién nacido.