La Sinfónica de la UNSJ desafía al público con un viaje sonoro inmersivo
La Sinfónica de la UNSJ se anima a un repertorio poco habitual. ¿Qué obras sonarán y por qué el director insiste en que el público se atreva a escuchar?
Esta noche, la Orquesta Sinfónica de la UNSJ sube al escenario de la Sala TeS con un programa que promete sacudir los oídos más tradicionales. Bajo la batuta del maestro Wolfgang Wengenroth, la agrupación se adentra en el repertorio del siglo XX y XXI, en el marco del 4° Festival Cuyo Contemporáneo. Una propuesta que rompe con lo habitual y que invita a redescubrir la música desde otra perspectiva.
El propio director reconoció que este tipo de obras no son las más frecuentes en la orquesta. "En los últimos años la orquesta tocó poco del repertorio contemporáneo; y eso tiene varias razones. Primero, a menudo es un desafío para los oyentes", explicó Wengenroth en diálogo con DIARIO DE CUYO. La distancia con la tonalidad clásica genera una tensión que, según él, persiste hasta hoy.
"Los oyentes están más acostumbrados a lo que se llama tonalidad. A principios del siglo XX, la música moderna de esa época dejó más o menos la tonalidad y eso fue un desarrollo totalmente nuevo. Hasta hoy en día sigue esa tensión en el público", afirmó.
¿Por qué apostar por lo contemporáneo?
Lejos de amilanarse, el director alemán defendió la necesidad de refrescar el repertorio. "A mí me parece muy importante que las orquestas, los ensambles, los músicos toquen música contemporánea para refrescar nuestros oídos. Una orquesta no puede ser solo un museo de música antigua que tiene más de cien años", sentenció. Y agregó con entusiasmo: "Espero que el público tenga ganas de descubrir algo nuevo".
Pero no todo es cuestión de gustos. Wengenroth también puso sobre la mesa un obstáculo económico que frena la difusión de estos autores: "Hasta 70 años después de la muerte de un compositor hay que pagar derechos; y acá, en Argentina, es a menudo difícil pagar derechos. Es una lástima, porque es una razón económica". Para esta ocasión, la gestión de licencias se facilitó gracias a un acuerdo con la Universidad de Graz.
Un programa que desafía los sentidos
La velada arrancará con Tercera Construcción para percusión, de John Cage, un autor que "causó una revolución en la música, que aumentó mucho más el término del arte, del arte mismo". Según el director, se trata de "una obra para cuatro percusionistas, es decir, música de cámara" con una complejidad notable: "Hay una complejidad notable para todos los percusionistas para tocar juntos. Lo que está creado con esa obra es realmente un mundo que antes no existía. Es un mundo de solo percusión, y es algo fascinante".
La segunda pieza será Móviles para ensamble, compuesta en 2024 por el argentino Santiago Santero. Wengenroth elogió al compositor bonaerense: "Es un compositor de Buenos Aires muy, muy estimado por sus alumnos" y destacó su "gran, gran sabiduría sobre la música". Santero explicó que la obra se basa en "objetos musicales" que se repiten con variaciones, comparándola con la película El día de la marmota: "Una situación se repite una y otra vez, aunque con pequeñas variaciones en cada repetición. Poco a poco, esas novedades se vuelven cada vez más importantes hasta que finalmente le permiten encontrar una salida a ese ciclo aparentemente interminable".
El cierre estará a cargo de In C para ensamble, de Terry Riley, una pieza fundamental del minimalismo. "Es una obra sin director. Es imposible dirigir esa obra. Uno de los percusionistas da un pulso permanente y hay que interpretar cada patrón individualmente. Con eso, un propio mundo es creado por el ensamble", puntualizó.
Para Wengenroth, esta experiencia es una invitación a la inmersión total: "Se puede cerrar los ojos y solo escuchar, soñar un poco", concluyó.
Datos de la cita
Orquesta Sinfónica de la UNSJ en la Sala TeS (Juan B. Justo Sur 335, Rivadavia). El concierto será el viernes 21 de agosto a las 21:00 h. La entrada es gratuita, pero se retira por la misma sala. El cupo es limitado.