La Sole bajó del escenario en Toay y dejó un objeto que nadie esperaba
Soledad Pastorutti pasó por Toay para grabar "30 Pueblos" y protagonizó un encuentro íntimo con músicos locales. Lo que dejó antes de irse tiene un valor que pocos imaginan.
Soledad Pastorutti estuvo este lunes en Toay, en el marco de la grabación de "30 Pueblos", la serie audiovisual con la que recorre el país para encontrarse con músicos, artistas y referentes de cada lugar. Pero la visita tuvo un condimento especial: no hubo escenario ni recital formal, sino una cena compartida en el Centro Tradicionalista El Indio, que este año cumple 40 años.
Allí estuvieron León Gamba, Laura Gómez Weizz y el payador Pedro Saubidet, además de integrantes de la agrupación. La presencia de la cantante fue una sorpresa para los artistas locales, que terminaron viviendo una noche difícil de olvidar.
"Fue una sorpresa enorme, tuvimos un placer inmenso de poder estar con Soledad cara a cara", contó Gómez Weizz. La cantante fue recibida durante aproximadamente una hora, en un encuentro que combinó música, conversación y payadas.
La artista pampeana destacó el significado de compartir ese momento con una referente del folclore argentino. "Uno siempre la ve arriba de los escenarios y se va a su casa, siempre con el sueño de poder cantarle y compartirle el arte de uno", señaló. Y resumió: "Ese sueño yo creo que de todos se hizo realidad".
Canciones y payadas
Durante la cena, cada músico compartió parte de su repertorio con Pastorutti. Gamba interpretó "Vertientes demoradas" y "Copla y destino"; Gómez Weizz le cantó "Chacarera de La Pampa"; y Saubidet aportó las payadas y también compartió con la artista la canción que grabó junto a su hija y que tomó repercusión durante el último Mundial, "Quiero robarle un gol al ladrón".
Para Gamba, el encuentro tuvo un componente especial porque su generación creció escuchando a Pastorutti. "Yo la admiro mucho. Mi generación creció escuchando el folclore cantado por ella", contó.
El músico relató que había sido convocado por Diego Vázquez Comisarenco, integrante del equipo de producción de la cantante, con la excusa de participar de una filmación sobre distintos puntos del país. La presencia de Pastorutti era, en principio, una sorpresa, aunque los músicos comenzaron a sospecharlo al advertir que el equipo estaba trabajando para "30 Pueblos".
Durante el encuentro, además de cantar, hubo tiempo para conversar. Gamba contó que la artista les preguntó por sus referentes y que a él, particularmente, le recomendó que continuara componiendo. "Me dijo en particular que siga componiendo, que le gustaban mis canciones", relató.
Un pedazo del poncho
La noche tuvo también un gesto que quedará como recuerdo para la agrupación toayense. Pastorutti dejó en El Indio un retazo de uno de sus ponchos, como parte de la propuesta que acompaña el recorrido de "30 Pueblos".
Se trata del poncho que la cantante utilizó en sus presentaciones en Cosquín y que ahora está siendo dividido en 30 partes a lo largo del recorrido por el país. "Le dejó su cuadro con un retazo de su poncho de los 30 años, que fue con el poncho que subió a Cosquín", contó Gómez Weizz.
Para la artista local, ese gesto le sumó un valor especial a una jornada que ya había sido significativa. "Ha sido mágico, es muy difícil poder expresar y ponerle palabras al momento que vivimos", sostuvo.
Gamba también valoró la experiencia y la posibilidad de que el encuentro forme parte del capítulo pampeano de la serie. "Vamos a salir en el capítulo de La Pampa de su documental '30 Pueblos'", anticipó.
La visita a Toay fue parte de un recorrido más amplio de Pastorutti por la provincia. La cantante también pasó por Victorica y Castex, donde continuó con las grabaciones. "30 Pueblos" es el proyecto con el que la artista celebra sus 30 años de trayectoria y recorre distintas localidades del país para reconstruir parte de su vínculo con la música y con las comunidades que mantienen vivas sus expresiones culturales. La serie ya cuenta con capítulos publicados de otras provincias y se encuentra disponible en YouTube.
En cada destino, la propuesta busca privilegiar los encuentros con artistas, vecinos y referentes locales. En La Pampa, ese espíritu tuvo una expresión particularmente cercana en Toay: una cena, una guitarra, canciones, payadas y una cantante que, por una noche, dejó de estar arriba del escenario para sentarse entre quienes mantienen vivo el canto pampeano.