La sombra del narco detrás de las protestas en Bolivia: lo que la DEA destapó tras la captura de Marset
El gobierno de Bolivia denuncia que el narcotráfico financia las protestas y bloqueos, mientras la DEA regresa al país tras 18 años y la captura de Sebastián Marset agita al crimen organizado.
El gobierno de Rodrigo Paz denunció que el narcotráfico financia las protestas que sacuden Bolivia desde hace dos semanas. Detrás de los bloqueos y la violencia, la sombra del crimen organizado se mueve con fuerza.
La crisis estalló con bloqueos en 46 puntos del país, desabastecimiento de alimentos y combustible, y un aumento de precios. El gobierno apunta directamente a grupos criminales que temen perder su negocio tras el regreso de la DEA y la captura del narco uruguayo Sebastián Marset.
¿Qué hay detrás de las protestas?
El vocero gubernamental, José Luis Gálvez, fue tajante: “Bolivia no va a vivir secuestrada por políticos del Chapare que, en alianza con el narcotráfico, quieren tomar el poder a la fuerza”. En el Chapare, zona cocalera, se refugia el expresidente Evo Morales, prófugo y acusado de impulsar las protestas.
La Central Obrera Boliviana (COB) lidera las movilizaciones, junto a campesinos, indígenas, mineros y maestros. Hay 46 bloqueos activos, 17 de ellos en La Paz y El Alto.
El regreso de la DEA y la captura de Marset
La DEA volvió a Bolivia después de 18 años. La agencia antidrogas fue expulsada durante el gobierno de Morales, pero ahora regresa con agentes limitados. El analista Ricardo Calla, exministro de Asuntos Indígenas, explicó a TN: “En las protestas no hay una centralidad de Evo. Detrás se mueven fuerzas como el narco, aterrorizado por la llegada de la DEA”.
Sebastián Marset, líder del Primer Cartel Uruguayo, fue capturado el 13 de marzo de 2026 en Santa Cruz de la Sierra y extraditado a Estados Unidos. “Este arresto tocó la fibra del narcotráfico”, dijo Calla. “Aquí operan carteles brasileños, colombianos y bolivianos que pagan por sicariato político”.

Para Calla, la detención de Marset y la llegada de la DEA “hicieron perder la tranquilidad” a los líderes narco. La DEA ya abrió una oficina en La Paz con dos funcionarios, aunque probablemente haya más agentes encubiertos.
¿Qué dice la izquierda evista?
Héctor Arce, exdiputado del MAS, rechazó la acusación: “Es absolutamente falso que el narcotráfico esté detrás de las protestas. El gobierno busca estigmatizar las movilizaciones”.
Arce aseguró que la gente va a las protestas “con su comidita, con su papita, con su charqui. No hay nadie que financie con plata”. Según él, las protestas son “expresiones de bronca, de impotencia y de frustración” por las promesas incumplidas del gobierno de Paz, que lleva solo seis meses en el poder.
“Rodrigo Paz gobierna a espaldas del pueblo. Ahora exigen su renuncia. Los campesinos afirman: ‘nosotros te pusimos y nosotros te vamos a sacar’”, concluyó Arce.