La tanda de penales que condenó a un gigante del fútbol mundial
Italia perdió ante Bosnia y Herzegovina en la tanda de penales en Zenica y queda eliminada del Mundial por tercera vez consecutiva. La Azzurra, que no juega el torneo desde 2014, desperdició oportunidades y sufrió la expulsión de Bastoni.
La selección italiana de fútbol sufrió una nueva y amarga eliminación en la fase de clasificación para el Mundial, esta vez ante Bosnia y Herzegovina en Zenica. Los tetracampeones del mundo, que ya se habían perdido las ediciones de Rusia 2018 y Qatar 2022, vieron cómo sus esperanzas se desvanecían nuevamente desde los once metros.
El partido, que finalizó 1-1 en el tiempo reglamentario y suplementario, se definió en la tanda de penales. Allí, los errores de Pio Esposito y Bryan Cristante resultaron decisivos para la derrota italiana. El diario Tuttosport reflejó la decepción con dureza, calificando el resultado como “otra amarga decepción”.
¿Qué pasó durante los 120 minutos?
Italia había tomado la ventaja temprano con un gol de Moise Kean a los 15 minutos de juego. Sin embargo, lejos de alejar los fantasmas, el equipo no pudo consolidar el resultado. Según el análisis de la prensa italiana, el conjunto dirigido por Gennaro Gattuso tuvo al menos tres ocasiones claras para sellar la victoria, pero Kean, Esposito y Federico Dimarco las desperdiciaron sin siquiera acertar a portería.
La situación se complicó aún más para los Azzurra justo antes del descanso. El defensor Alessandro Bastoni cometió una falta sobre Amar Memić en una acción de último hombre, lo que le valió la expulsión directa. Tuttosport calificó este hecho como un “error grave” que condicionó el resto del encuentro.
La polémica y la autocrítica
La Gazzetta dello Sport, en su cobertura, no solo apuntó contra Bastoni, sino que también señaló deficiencias en el arbitraje del francés Clément Turpin, a quien atribuyó “un par de decisiones polémicas”. El medio describió el desenlace como “la peor pesadilla”, en referencia a la ilusión de volver al Mundial que se esfumó en los penales.
Al mismo tiempo, hubo espacio para la autocrítica. Se destacó que Bosnia y Herzegovina, tras el gol en contra, “arrolló” a Italia en el campo, mostrándose como un equipo “más preparado” a pesar de ser considerado, en el papel, un rival más débil. Esto evocó comparaciones con eliminaciones pasadas ante Suecia y Macedonia del Norte.
El arquero Gianluigi Donnarumma, a pesar de realizar varias paradas durante los 120 minutos, no pudo evitar la condena en la tanda de penales. La Stampa tituló de manera contundente: “Desastre para Italia: Bosnia gana en la tanda de penales”.
Un contexto de ausencia prolongada
Este resultado marca la tercera eliminación consecutiva de Italia en la fase de clasificación para la Copa del Mundo. La Azzurra no participa en el torneo más importante del fútbol desde la edición de Brasil 2014. Previamente, también había quedado fuera en la fase de grupos de los mundiales de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.
Un columnista de La Stampa, Maurizio De Giovanni, fue más allá del análisis futbolístico, sugiriendo que lo ocurrido es un “espejo del peor país”, aunque el texto no profundiza en esta afirmación.
La reacción general en la prensa italiana mezcla decepción, frustración y una dura crítica al rendimiento del equipo, que una vez más falló en un momento crucial y dejó escapar lo que se consideraba una “enorme oportunidad” para regresar a la máxima cita.