La tecnología que acorta internaciones y abarata costos en el hospital más grande de Neuquén
Un paciente con un cálculo renal que antes requería una cirugía agresiva y días de internación ahora puede operarse y volver a su casa al día siguiente. El cambio se debe a una nueva incorporación en el Castro Rendón que ya estaba en uso y que promete transformar la atención urológica en la región.
El Hospital Provincial Neuquén Dr. Eduardo Castro Rendón sumó un equipo de láser de holmio para el servicio de Urología, una tecnología que promete tratamientos menos invasivos y recuperaciones más veloces. El equipamiento fue provisto por el ministerio de Salud de la provincia, con una inversión de 80 millones de pesos.
El nuevo dispositivo no solo será utilizado por los urólogos: también podrán usarlo cirujanos de adultos e infantiles. Según explicaron desde el hospital, permitirá abordar patologías que antes requerían intervenciones más agresivas y largas estadías.
El doctor Nicolás Bardas Resano, jefe del sector de Urología, señaló que el equipo era esperado desde hace tiempo y que su principal uso será para cálculos renales de difícil acceso. “La tecnología láser nos permite fragmentar o pulverizar esos cálculos, liberando de esta manera la sintomatología y la patología del paciente”, detalló.
Además, el láser sirve para cálculos en vejiga o uréter y, gracias a sus distintas configuraciones, también para erradicar o resecar tumores de vejiga y de toda la vía urinaria. “Es un equipo que se utiliza mucho en el hospital”, aseguró Bardas Resano.
Menos días de internación y menos costos
El jefe del sector destacó que, con esta tecnología, los pacientes que antes requerían tratamientos “mucho más cruentos” ahora pueden operarse y volver a sus casas al día siguiente. “Anteriormente este tipo de equipamiento se debía alquilar al privado para poder realizar los procedimientos, ahora al tenerlo se van a abaratar costos”, explicó.
Bardas Resano también remarcó la alta frecuencia de cálculos urinarios y tumores vesicales en Neuquén, lo que convierte al nuevo equipo en una herramienta clave para el sistema de salud local.
La empresa proveedora capacitó a urólogos, cirujanos, instrumentistas, enfermeros y personal de esterilización para el correcto uso del equipamiento.