La teoría del abuelo tras el hallazgo de la nena en Córdoba: “Alguien la engañó y se la llevó”
La nena fue hallada en un campo de Cosquín, pero su abuelo tiene una teoría distinta a la del extravío. Reveló el punto débil de la casa y por qué está convencido de que alguien se la llevó. ¿Qué descubrió la policía que mantienen en secreto?
Una niña de dos años fue encontrada con vida tras una intensa búsqueda en Cosquín, Córdoba, pero el misterio sobre lo que realmente sucedió durante esas horas está lejos de aclararse. Mientras la Justicia guarda silencio, la familia revela detalles que apuntan a un posible engaño.
La pequeña E. apareció sana y salva en la mañana de ayer, localizada por efectivos policiales entre pastizales a unos 500 metros de su vivienda. Sin embargo, el alivio por su aparición convive con una profunda incertidumbre. Las autoridades investigan bajo secreto de sumario, manejando varias hipótesis que no han trascendido.
En contraste con el hermetismo oficial, la familia de la menor tiene una versión clara de los hechos. Coco, el abuelo de la nena, dialogó en exclusiva con TN y reconstruyó el momento de la desaparición, sosteniendo una firme convicción: la nena no se perdió, se la llevaron.
¿Un descuido mortal en el patio?
El relato sitúa el inicio del drama en un momento cotidiano. “Mi señora estaba lavando ropa en el patio”, explicó Coco. La reja que da a la calle estaba abierta por esa tarea doméstica. “Un descuido que cualquier persona puede tener”, admitió, mostrando el escenario a las cámaras.
Según su teoría, la niña salió a jugar al patio y se dirigió hacia el frente de la casa por un angosto pasillo lateral. “Es el único lugar por el que pudo haber salido”, señaló. En el frente de la propiedad hay una montaña de arena donde los niños suelen jugar, un detalle que cobra relevancia en su versión.
Junto a ese montículo de arena, un alambrado caído conecta el terreno familiar con un camino agreste. “Acá pasa gente a cada rato, que yo no sé si son malos, son buenos, no lo sé”, comentó el hombre, introduciendo el elemento clave de su sospecha.
La hipótesis del engaño: “Si alguien la llama, la nena va a ir”
Convencido, Coco expuso su creencia: “Para mi ha venido una mujer o un hombre y ha engañado a la nena”. Fundamentó esta idea en la inocencia de la menor. “La nena se da, si alguien la llama y le dice ‘¿querés un caramelo?’, la nena va a ir”, afirmó.
El abuelo cuestionó abiertamente la posibilidad de que la pequeña haya caminado sola por el campo hasta el punto donde fue hallada. “Miren las espinas que hay, las espinas de los árboles… ¿Puede caminar una nena de dos años en el medio del campo?”, se preguntó retóricamente. Describió el terreno como complicado, con barrancas y de gran extensión, insinuando que el recorrido habría sido imposible para una criatura de esa edad sin ayuda.
Al ser consultado sobre un posible motivo, Coco fue categórico: “Yo no tengo problema con nadie, no tengo deudas con nadie; al contrario, soy dado con todos. En mi familia me quieren todos”. Además, desmintió rumores que estarían circulando sobre el caso: “Dicen muchas cosas y no es así…”.
El dolor que persiste tras la aparición
A pesar del final feliz, la angustia no se disipó para la familia. Coco confesó el profundo impacto emocional que el episodio les provocó. “Yo todavía no estoy bien”, admitió, poniendo una condición para su tranquilidad. “Hasta que mi nieta no venga a casa y yo la abrace, no voy a estar bien”.
Mientras la Justicia de Córdoba continúa su investigación, centrándose según otros informes en el entorno cercano de la niña, la versión del abuelo plantea un escenario distinto al de una simple extravío. La discrepancia entre las hipótesis en secreto de sumario y la certeza familiar deja más preguntas que respuestas sobre lo que realmente vivió la pequeña E. durante esas horas perdida.