La teoría que podría dar vuelta la historia: proponen que el mundo nos pague a nosotros
¿Y si la deuda fuera al revés? Un autor jujeño propone calcular lo que nos robaron y que el mundo nos compense. La teoría que podría cambiar la economía global.
En plena Feria del Libro Jujuy, el contador y filósofo Benjamín Lavaque sacudió el escenario con una propuesta que desafía la lógica financiera global: cuantificar lo que las potencias coloniales extrajeron de América y reclamar una compensación histórica que pondría a los países deudores en el rol de acreedores.
Su libro "Compensación Histórica" no es un simple ensayo económico: cruza la historia, la filosofía y las finanzas para sostener que la deuda externa actual es ilegítima si se la contrasta con los siglos de saqueo colonial.
¿Por qué ahora?
Lavaque explicó que la idea maduró tras años de recopilar datos sobre soberanía económica y raíces nacionales. Su investigación traza un recorrido que arranca en 1820 con el empréstito de Bernardino Rivadavia y llega hasta el presente, mostrando una constante: la dependencia financiera impuesta desde afuera.
Para el autor, el problema no es económico sino de poder. "A los argentinos nos han inculcado la idea de que las deudas siempre se deben pagar. Pero investigando desde la filosofía vemos que la deuda se ha tornado en una relación de poder donde a los organismos no les interesa que paguemos, sino intervenir en nuestras políticas públicas", disparó.
Y lanzó la pregunta que da vuelta el tablero: "¿Por qué no empezamos a cuantificar lo que nos robaron y exigimos que el mundo compensador nos pague a nosotros?"
El saqueo como base del desarrollo europeo
El libro sostiene que el despegue industrial de España, Inglaterra, Francia y Portugal se apoyó en la acumulación primaria de riquezas extraídas de Hispanoamérica: oro, plata y recursos naturales que engrosaron las arcas europeas mientras la región quedaba condenada al subdesarrollo.
Lavaque propone armar equipos de actuarios, geógrafos e historiadores para revisar los registros de embarques coloniales y calcular, con cifras actualizadas, el valor de lo expropiado desde los Virreinatos del Perú y del Río de la Plata.
Pero su análisis va más allá del valor nominal: incluye el daño al desarrollo científico, industrial y social que se le impidió a la región durante siglos. Un perjuicio que, según su mirada, no puede saldarse con simples disculpas diplomáticas.
Un reclamo que trasciende fronteras
El planteo no es solo argentino. Lavaque insiste en que América Latina, Asia y África comparten la misma historia de explotación y deberían unirse para negociar en bloque una reparación patrimonial global.
"No estamos pidiendo un favor, sino exigiendo una compensación por lo expropiado", remarcó el escritor, y agregó un dato contundente: "Hoy cada niño argentino nace con una deuda heredada de miles de dólares sin haber hecho nada"
Para él, la solución pasa por que los representantes políticos pongan el tema en la agenda internacional: "Es crucial que nuestros representantes políticos pongan este tema sobre la mesa para cancelar saldos y forjar un futuro libre de deudas eternas", concluyó.