La Terminal Metropolitana de Ómnibus avanza: ya hay fecha para la apertura de ofertas de la segunda etapa
La segunda etapa de la Terminal Metropolitana de Ómnibus ya tiene fecha para la apertura de ofertas. ¿Qué obras se realizarán y cómo impactará en el tránsito urbano?
La construcción de la Terminal Metropolitana de Ómnibus de Catamarca no se detiene. El Ministerio de Integración Regional, Logística y Transporte, a través de CAT S.A.U., ya cursó las invitaciones a cotizar para la segunda etapa de la obra, y la apertura de ofertas está prevista para el 10 de septiembre de 2026. Se trata de un paso clave para transformar el sistema de transporte provincial.
¿Qué incluye esta nueva etapa?
Los trabajos contemplan la construcción integral de fundaciones, columnas, cabriadas y cubierta metálica, junto con los arriostramientos, elementos de fijación y zinguerías correspondientes. También se ejecutará el sistema integral de desagües pluviales, esencial para asegurar la estabilidad estructural y la correcta evacuación del agua de lluvia.
El plazo de ejecución física será de 150 días corridos, contados desde la firma del acta de inicio, según el cronograma aprobado por CAT S.A.U. Además, se estableció un plazo de garantía de 12 meses desde la recepción provisional de los trabajos.
Una obra estratégica para Catamarca
La obra es financiada íntegramente por la Provincia de Catamarca y fue definida por el Gobierno provincial como una iniciativa estratégica para transformar la conectividad y el sistema de transporte. El proyecto busca optimizar los recursos del Estado y dotar a la provincia de una nueva infraestructura para el transporte.
La Terminal Metropolitana estará ubicada sobre la Avenida Juan Chelemín, un punto considerado estratégico por su impacto en la conectividad, el ordenamiento urbano y el desarrollo logístico. El predio se encuentra próximo a la Avenida de Circunvalación Néstor Kirchner y permitirá una conexión directa con las principales arterias de la ciudad.
La nueva ubicación facilitará el ingreso y egreso de los colectivos de larga distancia desde las rutas nacionales, como la Ruta 38, sin necesidad de atravesar la red vial urbana. A su vez, permitirá descomprimir el tránsito pesado y reducir la circulación de ómnibus de larga distancia por el centro de la ciudad.