La toxina que no se va con el fuego: qué hay que mirar antes de comprar moluscos en Tierra del Fuego
La veda por marea roja sigue activa en el Canal Beagle y en toda la Costa Atlántica fueguina, y hay un detalle que muchos pasan por alto al cocinar: la toxina no se va con el fuego. Qué certificado hay que pedir antes de comprar y qué sector encendió la alarma.
El Ministerio de Producción y Ambiente de Tierra del Fuego comunicó que sigue vigente la veda para recolectar, vender y consumir moluscos bivalvos en puntos concretos del Canal Beagle y en toda la Costa Atlántica provincial. La medida alcanza a la actividad pesquera y, sobre todo, a quien compra mariscos para la mesa.
La advertencia central es clara: las toxinas que provoca la marea roja no se destruyen con la cocción. Por eso comer moluscos contaminados implica un riesgo serio para la salud, más allá de cómo se preparen.
Qué tiene que exigir el consumidor
Desde la cartera provincial pidieron a los compradores que se fijen en dos cosas antes de pagar: que el producto venga únicamente de pescadores o recolectores habilitados y que el vendedor muestre el certificado de aptitud sanitaria correspondiente.
Ese documento lo emite el Laboratorio de Toxinas Marinas y Microbiología, que depende de la Secretaría de Pesca. Sin ese respaldo, el producto no debería estar a la venta.
Canal Beagle: el sector que encendió la alarma
Los análisis de esta semana encontraron valores de toxinas ligadas a la marea roja por encima del límite permitido en moluscos bivalvos del sector «Baliza Dirección – Zona 2». Con ese resultado sobre la mesa, la Secretaría de Pesca y Acuicultura decidió redoblar los muestreos y los análisis de laboratorio para seguir de cerca la evolución sanitaria.
En esa zona quedó suspendido el despacho directo y prohibida la comercialización. Toda la mercadería deberá pasar por laboratorio lote por lote y permanecerá interdicta hasta que los resultados confirmen que es apta para el consumo. Las disposiciones siguen hasta nuevo aviso.
Costa Atlántica: monitoreo de San Pablo a Río Grande
En el frente atlántico, equipos del Laboratorio y de Fiscalización recorren distintas zonas con tareas de monitoreo, muestreo y análisis. El operativo abarca desde San Pablo hasta el área de influencia de Río Grande.
La idea es evaluar las condiciones de cada sector y avanzar de a poco con la certificación sanitaria, para determinar en qué momento se podrán reabrir la recolección y la venta. Mientras tanto, la veda continúa en toda la Costa Atlántica y solo se levantará cuando los resultados permitan habilitar oficialmente cada zona.