La traición familiar que desató un violento robo: el sobrino señalado como “el entregador”
¿Hasta dónde puede llegar la traición? Un jubilado fue maniatado y golpeado en su propia casa en un robo planeado con lujo de detalles. La investigación reveló un vínculo familiar escalofriante y una red de complicidades que la policía logró desbaratar. Los videos no mienten.
Un jubilado fue golpeado y maniatado durante un violento asalto en Castelli, en un hecho que tuvo un giro escalofriante: la Justicia señala a su propio sobrino como el cerebro que organizó el ataque y guió a los delincuentes hasta la puerta de su casa. Las cámaras de seguridad registraron cada movimiento de la banda, desde su llegada en micro hasta la “marca” previa del domicilio, lo que permitió la rápida detención de cinco personas.
La llegada y la “marca” previa
Todo comenzó el martes 3 de marzo a las 10.38 de la mañana, cuando un hombre y una mujer bajaron de un micro de larga distancia en la terminal de Castelli, provenientes del Partido de La Costa. Horas más tarde, a las 12.53, las cámaras captaron a Juan Martín Arosa, sobrino de la futura víctima, llegando en una camioneta gris al lugar donde se alojaban estos individuos.
Dos personas salieron del alojamiento y se subieron al vehículo. Luego, tras dar una vuelta por el Boulevard Papa Francisco, se sumó un tercer hombre, el mismo que había sido filmado bajando del micro. Con los tres sospechosos a bordo, la camioneta se dirigió hacia la casa de Carlos, el tío de Arosa.
A las 13.02, otra cámara los captó pasando por la puerta de la vivienda, ubicada en la esquina de Rivadavia y avenida 25 de Mayo. Para los investigadores, este recorrido no fue casual: fue la “marca” previa del objetivo que sería atacado horas después.
Los supuestos delincuentes quedaron filmados llegando a la terminal de Castelli.
La noche del terror y la rápida reacción policial
El asalto ocurrió durante la noche de ese mismo martes. Los delincuentes ingresaron a la vivienda, redujeron a los ocupantes y los golpearon. Una de las víctimas fue amordazada mientras los atacantes exigían dinero y objetos de valor.
Un vecino alertado por movimientos sospechosos realizó la llamada clave a la policía. Cuando los efectivos llegaron al domicilio, escucharon desde el interior voces de personas que parecían estar atadas. Al ingresar, encontraron al jubilado y a otros dos familiares maniatados.
En medio del operativo, uno de los sospechosos, de 26 años, fue capturado en el patio de la casa lindera. Los otros dos integrantes de la banda intentaron huir, cruzaron la Autovía 2 y se refugiaron en un parador a la vera de la ruta.
La camioneta que fue usada por el sobrino de la víctima.
La caída de la banda y el hallazgo clave
Con las descripciones físicas aportadas por las víctimas, la policía montó un operativo y logró detener a los fugitivos en el parador. Se trataba del hombre de 38 años y la mujer de 24 que habían llegado en micro esa misma mañana.
En el lugar del hecho y durante los allanamientos posteriores, se secuestraron elementos cruciales: más de 91.000 pesos en efectivo, celulares, joyas, ropa, guantes de látex y un arma de fuego que habría sido utilizada durante el violento robo.
Los elementos secuestrados en el allanamiento.
La traición desde adentro: el rol del familiar
Con el avance de la investigación, surgió la hipótesis de que los delincuentes contaron con ayuda interna. Las sospechas recayeron rápidamente en el sobrino de la víctima, Juan Martín Arosa, quien había quedado claramente registrado en las cámaras trasladando a los sospechosos.
El cruce de llamadas telefónicas, testimonios y registros fílmicos llevó a la Justicia a ordenar allanamientos en dos casas de Castelli. En uno de estos operativos fue detenido el propio Arosa, acusado de haber marcado la casa y facilitado el robo, actuando como el “entregador”.
En su domicilio, los investigadores secuestraron la camioneta gris que aparece en los videos. Además, otro vecino de Castelli fue arrestado como presunto colaborador necesario del golpe.
El sobrino de la víctima está sospechado como el “entregador”.
La repercusión y las duras palabras de la autoridad
El caso conmocionó a la localidad de Castelli. El intendente, Francisco Echarren, se pronunció públicamente a través de las redes sociales, confirmando los detalles del violento hecho y elogió el trabajo policial.
“Ayer entraron a robar a una familia de Castelli, los ataron y los golpearon. Ya están presos por el excelente trabajo policial. Fueron delincuentes que vinieron de La Costa”, escribió Echarren. Pero sus palabras más duras fueron para los presuntos cómplices locales: “Alguien los trajo y les señaló la casa. Esos fueron vecinos nuestros, gente de acá, que también tienen que estar presos por delincuentes”.
El intendente de Castelli habló del robo.
En total, cinco personas quedaron detenidas. Tres son los presuntos autores materiales del robo (dos hombres y una mujer oriundos del Partido de La Costa), y dos son vecinos de Castelli señalados como coautores necesarios, entre ellos el sobrino de la víctima.
La causa fue caratulada como “robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego, en poblado y en banda, con privación ilegítima de la libertad”, y está a cargo de la UFI N° 3 con intervención del Juzgado de Garantías N° 2.