La trama que se expande: el socio de Viaña en la mira por una deuda millonaria y cheques sin fondo
La investigación por cheques sin fondo dio un giro inesperado al incluir al socio comercial. ¿Cómo operaba la red de empresas y qué descubrieron los organismos oficiales sobre sus deudas reales? Los detalles que amplían el caso.
La denuncia penal por cheques sin fondo que involucra a Juan Viaña reveló que su socio en LUBRINOR SRL también está en el centro de una compleja red de deudas. Facundo Lima Costaguta, titular de otra empresa, acumula rechazos de cheques por más de $50 millones y deudas incobrables que superan los $900 millones, según organismos oficiales.
La investigación, que comenzó el año pasado tras una denuncia penal y una entrevista pública del denunciante, mostró que el problema es más extenso de lo que se creía. No se limitaba a una sola empresa o persona.
Los registros oficiales identifican a Facundo Lima Costaguta como el dueño del 100% de las acciones de la empresa LIFA SAS. Esta firma es ahora foco de un escrutinio financiero y legal intenso.
¿Qué dicen los organismos de control?
Según datos de la Central de Cheques rechazados del Banco Central, LIFA SAS tiene cheques librados sin fondos por un monto que supera los $50.000.000. Esta cifra solo representa una parte de sus obligaciones incumplidas.
Además, la empresa arrastra deudas que han sido declaradas incobrables por varias entidades financieras. El total de estas deudas asciende a una suma abrumadora: más de $900.000.000.
La situación fiscal tampoco es favorable. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), antes AFIP, ha procedido a librar oficios de embargo contra la empresa de Facundo Lima. Estas medidas se toman por impuestos que no fueron pagados y que involucran sumas millonarias.
La estrategia detrás de las empresas
La investigación sugiere que existió una estrategia delictiva planificada. Esta se basó en la creación de múltiples sociedades comerciales con un objetivo claro: adquirir bienes, contraer deudas y luego eludir sistemáticamente su pago.
La red no se limitaba a LUBRINOR SRL y LIFA SAS. Los implicados también utilizaron otras firmas como BITERRA y VIAGROSAN para llevar a cabo estas maniobras, que se habrían extendido por varios años.
La magnitud del perjuicio a los acreedores está generando nuevas acciones legales. Se pudo saber que una gran cantidad de estos acreedores estarían formalizando denuncias penales durante esta misma semana.
Estas nuevas denuncias buscan judicializar lo que califican como “maniobras delictivas”, dando un nuevo impulso a un caso que parece destapar una trama económica cada vez más compleja y con más actores involucrados.