La trampa de las tasas usurarias: por qué cada vez más familias se hunden en deudas para comer
Las familias pampeanas se endeudan para comer y pagar servicios. ¿Qué dice el ministro sobre las tasas usurarias y la inflación? Descubrí los detalles que nadie te contó.
El ministro de Desarrollo Social de La Pampa, Diego Álvarez, encendió las alarmas: el endeudamiento de sectores medios y asalariados ya no es un problema aislado, sino una crisis que crece por las tasas usurarias y la falta de regulación estatal. Las familias se endeudan para pagar alimentos, servicios y alquileres, y la situación se agrava mes a mes.
En diálogo con Plan B, Álvarez ponderó las políticas del gobierno pampeano, como la Tarjeta Social y el Refuerzo Alimentario Focalizado Extraordinario (RAFE), que brindan una red de contención para los sectores más vulnerables. Sin embargo, advirtió que esta asistencia no alcanza para quienes, día a día, caen en la espiral de la deuda.
¿Por qué se endeudan las familias?
Según el ministro, el problema mutó: ya no se trata solo de la indigencia, sino de trabajadores con empleo registrado que ven cómo su sueldo es devorado por los aumentos de servicios y alquileres. "Lo que hoy vemos que va mutando tiene que ver con el endeudamiento de los sectores medios y medios bajos", explicó.
La ausencia del Estado nacional es, para Álvarez, el caldo de cultivo perfecto: "Al haber un estado nacional ausente, sin regulaciones, se presta a que billeteras virtuales y fintech cobren cualquier tipo de interés usurario por adelantar dinero". Las tarjetas de crédito tampoco se quedan atrás, con refinanciaciones que asfixian a los deudores.
¿Hay salida desde la provincia?
El ministro reconoció que la provincia puede ofrecer algún acompañamiento, pero la problemática es compleja. Muchos de estos trabajadores no califican para programas sociales por sus ingresos, y la solución de fondo pasa por recuperar la economía. "El trabajador que tiene un trabajo registrado necesita que la economía recupere para tener un mejor ingreso", afirmó.
Álvarez también apuntó contra el INDEC y su metodología de medición de la inflación. "La canasta básica está desactualizada, el peso de los servicios era muy pequeña y hoy tiene un gran componente en el gasto familiar", señaló. Según economistas, la diferencia acumulada en los últimos dos años y medio sería del 15%, lo que significa "un 15% menos de recuperación de salario" para los trabajadores.