La trampa que le tendió una casa a un ladrón y la ganzúa que delató a otro en San Juan
¿Qué tienen en común una cámara de seguridad y una ganzúa? Dos detenidos en San Juan que no pudieron completar sus robos. Conocé cómo los atraparon.
Dos hombres terminaron esposados en menos de 24 horas en San Juan, pero no por suerte: la tecnología y la rápida reacción de las víctimas fueron clave para frustrar los robos. Uno intentó meterse en la casa de su vecino en Chimbas y el otro quiso llevarse una bicicleta en pleno centro.
Los hechos ocurrieron el pasado miércoles en jurisdicción de Comisaría 17ª y en Capital, y ambos quedaron bajo la lupa de la Justicia. En un caso, las cámaras de seguridad del domicilio delataron al intruso; en el otro, el sistema Halcón alertó a los efectivos antes de que el ladrón pudiera escapar.
El vecino que no contaba con las cámaras
El primer episodio se registró en el Barrio 2 de Abril, en Chimbas. Un hombre de 53 años recibió una notificación en su celular desde el sistema de monitoreo de su casa. Al mirar las imágenes, vio a un sujeto forcejeando la puerta trasera. No lo dudó: llamó al 911.
La policía llegó rápido y detuvo a un joven de 20 años, identificado como Morales. Lo que más preocupó a los investigadores fue que dentro de la vivienda se encontraba la pareja del dueño, quien es no vidente. A pesar del intento, el acusado no logró ingresar ni sustraer nada.
Intervino un ayudante fiscal de la UFI Flagrancia, que dispuso el inicio del Procedimiento Especial de Flagrancia. La causa quedó caratulada provisoriamente como Tentativa de Robo.
La bicicleta que casi se va en avenida Libertador
El segundo caso ocurrió frente a la Escuela Merceditas de San Martín, sobre avenida Libertador entre Sarmiento y Entre Ríos. Un operador del sistema Halcón avisó al Cuerpo Especial de Vigilancia que un hombre manipulaba el candado de una bicicleta negra.
Cuando los agentes llegaron, el sospechoso intentó meterse en el colegio, pero no pudo. Salió corriendo hacia el este por la avenida, ignorando la voz de alto. La persecución duró poco: lo atraparon a pocos metros.
El detenido, Agüero, de 47 años, tenía entre sus prendas un elemento metálico similar a una ganzúa, con un extremo limado en punta. La bicicleta, una GTX negra, presentaba el candado dañado. Minutos después apareció el dueño.
Agüero registra antecedentes delictivos y el elemento quedó secuestrado como parte de las actuaciones.
Ambos procedimientos se dieron en escenarios distintos, pero con un mismo resultado: la intervención rápida evitó que los robos se concretaran. La tecnología y el aviso a tiempo fueron decisivos para que estos intentos quedaran en la nada.