La transmisión en vivo que terminó en tragedia: la influencer pidió ayuda y luego se desplomó
Mientras miles la veían en pantalla, su transmisión en vivo dio un giro dramático. ¿Qué revelaron sobre su salud y su agotadora rutina tras el fatal desenlace?
Una popular creadora de contenido china murió de manera repentina mientras interactuaba con sus seguidores en una plataforma de streaming. El dramático momento en que se quejó de un dolor insoportable y pidió auxilio quedó registrado en video, conmocionando a sus miles de fanáticos.
Wang Yefei, de 39 años y conocida en las redes como “Sister Wang Zha”, sufrió una descompensación durante una transmisión en vivo el pasado 9 de marzo en la provincia de Shanxi. En pleno directo, comenzó a manifestar un fuerte dolor en la cabeza y el cuello, expresó que se sentía mal y solicitó ayuda antes de desplomarse frente a la cámara.
¿Qué sucedió después del desplome?
La influencer fue trasladada de urgencia a un hospital cercano, pero falleció a los pocos minutos de ingresar. Los médicos que la atendieron confirmaron que la causa de su muerte fue una hemorragia en el tronco encefálico, un tipo de accidente cerebrovascular extremadamente grave que compromete las funciones vitales en cuestión de minutos.
Las imágenes de la transmisión, que han circulado por internet, muestran a Yefei en un estado de angustia, llevándose las manos a la cabeza mientras pide asistencia, hasta perder por completo el conocimiento.
Un estilo de vida bajo la lupa
Personas de su entorno cercano revelaron detalles preocupantes sobre su salud y hábitos. Aseguraron que la influencer no tenía enfermedades diagnosticadas previamente. Sin embargo, sí sufría de dolores de cabeza frecuentes que, según los testimonios, solía calmar con analgésicos sin realizarse los controles médicos correspondientes.
Tras el trágico suceso, también salió a la luz el extenuante ritmo de trabajo que mantenía. Wang Yefei realizaba transmisiones de ventas online durante varias horas al día y dormía muy poco, en algunos casos descansando apenas cuatro horas.
Este caso ha generado un amplio debate en las redes sociales chinas sobre las presiones y las condiciones de trabajo del mundo de los influencers y los streamers, donde las largas jornadas en vivo son habituales.