La UCR mandó invitaciones a La Libertad Avanza, el Pro y otros partidos para armar una coalición opositora en Córdoba. Hasta ahí, todo parecía encaminado. Lo que apareció desde adentro del propio radicalismo frenó el entusiasmo.
El radicalismo cordobés abrió la puerta a una coalición opositora con La Libertad Avanza y otros partidos, pero la movida desató un fuerte cruce interno. El presidente del Comité Provincia de la UCR, Gvozdenovich, envió invitaciones formales a los principales espacios opositores para sentarse a dialogar. La respuesta no tardó en llegar desde adentro del propio partido.
Según publicó el titular radical en sus redes, la convocatoria alcanzó a los presidentes de La Libertad Avanza, el Frente Cívico, el Pro, Encuentro Vecinal Córdoba, el Partido Libertario, el Partido Demócrata y Primero la Gente. La idea: armar una mesa de diálogo para constituir "la alianza que nos piden los cordobeses".
Qué dice la carta que repartió la UCR
En la misiva, Gvozdenovich sostuvo que las fuerzas opositoras al peronismo tienen "una misión concreta que los cordobeses nos repiten todo el tiempo: producir un cambio en la provincia después de casi 30 años de atraso y corrupción". Y remarcó que no hay que desentenderse de ese mandato.
El dirigente también apuntó contra la estructura oficialista: "El peronismo construyó una poderosa estructura política que infiltró a casi todas las instituciones de Córdoba". Frente a eso, planteó que la mejor herramienta es "conformar una coalición entre todos los que pensamos parecido, más allá de naturales matices y personalidades diferentes".
En ese marco, dejó en claro quién es su candidato a gobernador: Rodrigo De Loredo. Y aclaró que el resto de los espacios tiene los suyos. "Eso no es un problema sino una extraordinaria posibilidad para que los cordobeses puedan elegir democráticamente la mejor opción", escribió.
Interna abierta o encuestas: las dos opciones que propone el radicalismo
Para definir quién representará a toda la alianza, el presidente del Comité Provincia propuso una interna abierta. Si esa alternativa no prospera, la segunda opción que maneja el radicalismo es un pool de encuestas.
Gvozdenovich también advirtió que el calendario electoral se acelera. Según su lectura, el gobernador "maneja la fecha de las elecciones como una llave secreta, pero todos los indicios señalan que podría convocar antes de que concluya el primer cuatrimestre del año".
El cruce de Mestre: "Hay varios precandidatos"
El planteo público no cayó bien en el sector interno que responde a Ramón Mestre. El exintendente de Córdoba, referente de Más Radicalismo y enfrentado al deloredismo, salió a responderle con dureza.
"Es importante aclarar las siguientes cuestiones fundamentales en defensa de la institucionalidad y los valores de nuestra fuerza", arrancó Mestre. Y apuntó al cumplimiento de la Carta Orgánica: para conformar cualquier alianza y definir candidaturas se deben respetar estrictamente sus artículos, que establecen que los candidatos deben elegirse a través de una interna abierta.
Además, cuestionó la idea de instalar un nombre de antemano: "Existen múltiples precandidatos y no un candidato predeterminado como pretendés instalar de manera unilateral. Definir una candidatura de antemano resulta una falta de respeto a todos los radicales, especialmente viniendo de quien preside el partido -un cargo en el que, vale recordar, fuiste elegido en un escritorio-".
Mestre aclaró que comparte la necesidad de construir una alternativa al peronismo, pero puso condiciones: la alianza "debe fundarse en coincidencias programáticas y de intereses comunes que resuelvan los verdaderos problemas de la sociedad cordobesa".