La UCR selló su alianza con Torres: qué pasó con las resistencias internas en el plenario
El plenario partidario terminó con un respaldo amplio a la lista de Merino, que apuntala el acuerdo con el gobernador. La tensión previa hacía prever una definición ajustada, pero el resultado fue otro.
El radicalismo de Chubut cerró una etapa de definiciones con un resultado contundente: Gerardo Merino se impuso en el plenario y ratificó el rumbo político del partido, que consolida su vínculo con la gestión de Ignacio “Nacho” Torres. La votación, que se esperaba reñida por la tensión acumulada en la previa, terminó con una diferencia amplia que dejó sin margen a los sectores opositores internos.
El clima previo al encuentro estuvo cargado de especulaciones y cruces. Las versiones sobre una posible fractura recorrieron los pasillos del partido y alimentaron la expectativa de una definición ajustada. Sin embargo, el resultado del plenario sorprendió por la magnitud del apoyo a la lista que encabeza Merino, que blindó el acuerdo con la Casa de Gobierno provincial.
¿Qué se votó en el plenario?
La jornada tuvo como eje central la elección de autoridades partidarias y la definición del posicionamiento oficial de la UCR frente a la gestión provincial. La lista de Merino, que representa la continuidad del actual rumbo, cosechó un respaldo mayoritario que los dirigentes cercanos al gobernador leyeron como un respaldo explícito a la alianza estratégica.
En la vereda opuesta, los sectores que habían planteado objeciones al acuerdo con Torres quedaron en minoría. Fuentes partidarias indicaron que la diferencia fue “contundente”, aunque no precisaron el número exacto de votos. El dato circuló con cautela entre los asistentes, que prefirieron evitar declaraciones públicas hasta que se oficialice el escrutinio definitivo.
La lectura política del resultado
Para el oficialismo partidario, el triunfo de Merino representa un “golpe de autoridad” que ordena el tablero interno de cara a los próximos desafíos electorales. La consolidación del vínculo con el Ejecutivo provincial no solo despeja dudas sobre la estrategia de cara a 2027, sino que también envía una señal a la dirigencia nacional sobre la posición del radicalismo chubutense.
Los sectores críticos, en tanto, deberán reacomodar su agenda tras el revés. Algunos dirigentes consultados por este medio reconocieron que el resultado “no era el esperado” y anticiparon que evaluarán los pasos a seguir en los próximos días. Por ahora, no hay anuncios formales de ruptura ni de armado de una línea alternativa.
El plenario también sirvió para ratificar la vigencia del espacio dentro de la coalición provincial, en un momento en que las alianzas políticas en la región atraviesan reacomodamientos. La UCR chubutense se posiciona así como uno de los pilares del esquema de poder que lidera Torres, con Merino como figura central de la conducción partidaria.