La última persona que vio a Agostina: un hombre de confianza quedó detenido y su relato se desmorona
Un hombre de confianza de la familia, con antecedentes por violencia, es el único detenido. ¿Qué pasó realmente esa noche?
La desaparición de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que tiene en vilo a Córdoba, sumó un giro clave. Claudio Gabriel Barrelier (33), el hombre acusado de ser la última persona que la vio, fue detenido por orden de la Justicia. El sospechoso, un conocido de extrema confianza de la madre de la menor, había mostrado contradicciones en su testimonio que encendieron todas las alarmas.
Barrelier no es un desconocido para el entorno de la víctima. Es un hombre de extrema confianza de Melisa, la mamá de Agostina. Sin embargo, detrás de esa aparente cercanía familiar, la Justicia y los abogados de la querella comenzaron a desenterrar un perfil oscuro y un entramado de mentiras que apuntan directamente contra él. Aunque parte de la familia considera que el sospechoso era pareja de la madre de Agostina, no está confirmado ese dato aún.

El acusado quedó detenido y es investigado por la desaparición de la nena de 14 años.
Fútbol, redes y un pasado violento
Claudio Barrelier es vecino de la ciudad de Córdoba y fanático de Instituto. En sus redes sociales se muestra habitualmente con camisetas de “La Gloria” y comparte postales desde el Monumental de Alta Córdoba. De hecho, según los registros a los que accedieron los investigadores, el acusado y la madre de Agostina compartían grupos de hinchas del mismo club.
En algunas de sus fotos se muestra desafiante ante las cámaras y en su biografía de Instagram tiene una frase que hoy los investigadores leen con lupa: “A mi corta edad he pasado miles de cosas que solo yo sé cómo fueron y cuánto me dolieron, aprendí que así te hagan el mal, debés desear el bien”.
Sin embargo, su historial con la ley contradice ese mensaje pacífico. Según confirmó la abogada del padre de la menor, Fernanda Alaniz, el detenido cuenta con antecedentes penales graves por robo, amenazas y privación ilegítima de la libertad contra una expareja. Ese mismo delito es el que ahora le imputó el fiscal de instrucción Raúl Garzón, agravado por tratarse de una menor de edad.
La hipótesis de la familia: “Fue un engaño”
Para la familia de Agostina, la hipótesis es clara y apunta a una manipulación planificada por parte del detenido. Reconstruyendo las horas previas, los investigadores determinaron que la adolescente salió el sábado a las 22:30 de su casa en el barrio General Mosconi tras recibir un mensaje de Barrelier.
“Ella fue engañada para acercarse a la zona de Fragueiro y Campillo (en el barrio Cofico) para darle una supuesta sorpresa a la madre, y desde ahí se le pierde el rastro”, detalló la abogada Alaniz. El detenido fue quien coordinó el encuentro y pagó el remís en el que viajó la menor.

El único imputado tiene 33 años.
La coartada de Barrelier comenzó a desmoronarse rápidamente. Ante la familia, el hombre afirmó que tras verse con la adolescente en Cofico, ella se subió de forma voluntaria a un auto Volkswagen Gol de color rojo y se marchó. “Me estuvo mintiendo toda la noche”, expresó desesperado Gabriel Vega, el padre de la chica. Para la fiscalía y la querella, la versión del auto rojo es una maniobra de distracción para desviar el foco de la búsqueda.