La UNCuyo ya sabe cuánto recibiría en 2027: por qué las becas y el comedor quedaron en la cuerda floja
El número estaba cantado para 2027: 228 mil millones de pesos. Lo que nadie tenía claro era cuánto de eso quedaría para el día a día. La rectora de la UNCuyo lo calculó y el resultado dejó a becas y comedores contra las cuerdas.
La rectora de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), Adriana García, encendió una alarma que golpea directo el bolsillo y la vida cotidiana de miles de estudiantes: los fondos que el Gobierno nacional prevé para 2027 no alcanzarían para sostener las becas, los comedores ni las residencias estudiantiles.
Lo dijo en una entrevista con Radio Post 92.1, donde puso números sobre la mesa. La UNCuyo tiene asignados 228 mil millones de pesos en el proyecto de Presupuesto 2027. De ese total, el 92% se iría en pagar los sueldos de docentes y personal no docente. Solo el 8% restante quedaría para los gastos de funcionamiento.
La comparación con el año anterior no es menor: en 2026 la universidad manejó unos 171 mil millones de pesos y destinó el 90% a salarios. Ese margen operativo que se achica es, según la rectora, el que financia directamente los programas de asistencia estudiantil.
El comedor y las residencias, en la mira
García fue cruda al describir el escenario que se viene si el presupuesto se aprueba en las condiciones actuales: "Becas comedor, becas residencia, bueno, eso no se va a poder dar", afirmó.
La frase no significa que ya haya una decisión tomada de suspenderlas. Refleja, en cambio, las dificultades que anticipa la conducción universitaria si no cambia el panorama de financiamiento.
La rectora también apuntó contra los montos de las becas nacionales Progresar y Manuel Belgrano. Según detalló, hay alrededor de 36 mil beneficios de estos programas en todo el país, con pagos que van entre 35 mil y 38 mil pesos, sin las actualizaciones que la universidad considera necesarias.
Instituto Balseiro y laboratorios: los otros frentes
El problema no termina en las becas. García contó que la UNCuyo tuvo que poner recursos propios para cubrir cargos de una carrera vinculada con telecomunicaciones en el Instituto Balseiro, porque los fondos comprometidos por Nación todavía no habían llegado. Y advirtió que repetir esa jugada el año que viene sería muy difícil de sostener.
A eso se suma el costo de los insumos para laboratorios e institutos de investigación, algunos de los cuales solo se consiguen en el exterior. Las restricciones financieras, según la rectora, podrían poner en riesgo la continuidad de actividades académicas y científicas concretas.
La brecha que separa al CIN del Ejecutivo
Durante la entrevista, García explicó que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) hizo sus propias estimaciones sobre lo que necesita el sistema universitario argentino. El cálculo dio que harían falta unos 11 billones de pesos. El Poder Ejecutivo, en cambio, contempló una distribución de 6 billones, con otro billón sujeto a asignaciones discrecionales.
Las advertencias de la rectora llegaron después de una nueva marcha universitaria en Mendoza, que reclamó más financiamiento y mejores salarios. Para García, lo que está en juego excede la discusión presupuestaria: si las dificultades económicas continúan, la capacidad de funcionamiento de las universidades públicas se irá reduciendo de a poco.