La UNER se frena otra vez: el paro que marca el tramo final del conflicto
¿Qué exige el gremio nodocente para levantar la medida y qué pasa con las otras dos jornadas de huelga que ya tienen fecha?
Este martes la Universidad Nacional de Entre Ríos vuelve a detener su actividad. Docentes de Sitradu y nodocentes de Apuner concretan una nueva jornada de paro de 24 horas, en el marco del conflicto nacional por el financiamiento de las universidades públicas.
La medida no llega de sorpresa. El miércoles pasado Apuner ya había realizado un paro por 24 horas, mientras Sitradu arrancaba una semana de huelga que se extiende justamente hasta este martes 3 de noviembre. Así, la casa de estudios vuelve a frenar en el tramo final del calendario de acciones.
Qué gremios paran y por qué
Apuner confirmó su adhesión a la jornada dispuesta por la Fatun, que nuclea a los trabajadores nodocentes de las universidades públicas del país. La medida contempla 24 horas sin concurrencia a los lugares de trabajo.
La fecha, además, coincide con la última jornada del paro semanal de Sitradu, enmarcado en la convocatoria de la Conadu Histórica que comenzó el 28 de octubre y finaliza este martes.
El gremio nodocente ubica la protesta dentro de un plan de lucha contra lo que describe como políticas de ajuste del Gobierno nacional. A un año de la sanción de la Ley de Financiamiento Universitario, Apuner sostiene que su incumplimiento continúa afectando a toda la comunidad universitaria.
Los reclamos que sostienen la medida
Las exigencias del gremio combinan varios frentes: la aplicación efectiva de la ley, salarios dignos, paritarias libres y un presupuesto que garantice el funcionamiento de las universidades públicas. El conflicto, así, mezcla lo salarial, lo institucional y lo presupuestario.
El dato que dimensiona la protesta es que esta será la segunda de las cuatro jornadas de huelga definidas por la Fatun. El cronograma no termina esta semana: continúa el jueves 12 y el lunes 16 de noviembre, con la disputa todavía abierta.
La nueva jornada se inscribe en un plan de lucha que los trabajadores universitarios vienen sosteniendo ante la falta de respuestas del Gobierno nacional a sus demandas salariales y presupuestarias. En ese contexto, el paro no es solo una pausa en las actividades: es una señal de que el conflicto sigue en pie.
La advertencia de Sitradu
El miércoles pasado, la secretaria general de Sitradu, Sofía Cáceres Sforza, cuestionó el proyecto de Presupuesto 2027 y advirtió sobre los recortes previstos para las universidades, tanto en materia salarial como en los recursos destinados al funcionamiento de las casas de estudio.
Esa advertencia vuelve a instalar la pregunta de fondo: cuánto presupuesto se le está dejando a la universidad pública y a qué costo.
Con el calendario de medidas en marcha, la UNER queda en el centro de una disputa que empezó en lo salarial y terminó de instalarse en lo político.