La UNESCO frenó la definición sobre el oleoducto VMOS: recién en 2027 se sabrá el futuro de Punta Colorada
La UNESCO postergó hasta 2027 la definición sobre el oleoducto VMOS en el Golfo San Matías. ¿Qué pasó con el pedido de suspender las obras? Los detalles que nadie contó.
El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO decidió postergar hasta 2027 la discusión sobre el impacto del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) en el Golfo San Matías. El proyecto de decisión que exigía suspender las obras en Punta Colorada quedó en el aire y recién se retomará en la 49.ª Asamblea del organismo, prevista para junio de ese año en Estambul, Turquía.
La postergación se resolvió durante la 48.ª sesión del Comité, que se desarrolla en Busan, Corea del Sur. Argentina había enviado nueva documentación técnica a mediados de julio, después de que se redactara el borrador de decisión, y solicitó tiempo para que fuera evaluada. Como el país estaba bajo revisión y no podía mover el planteo por sí mismo, la delegación de Perú –uno de los 21 países del Comité– canalizó el pedido para que la UNESCO y la UICN estudiaran los papeles.
El borrador original, que trascendió el viernes, era más severo. En su punto 6 pedía a Argentina que suspendiera cualquier obra de construcción vinculada al VMOS hasta presentar una evaluación ambiental completa, y en el punto 9 fijaba como plazo el 1 de febrero de 2027 para entregar un informe actualizado. Sin embargo, al postergarse el tratamiento, esos términos no se convirtieron en una decisión firme.
¿Qué observaba el borrador?
El proyecto de decisión tomaba nota “con preocupación” de los altos riesgos que, según el organismo, plantea el VMOS por el transporte de combustibles fósiles a través de una terminal portuaria en el Golfo San Matías, “ecológicamente vinculada” a Península Valdés. Este sitio, declarado Patrimonio Mundial en 1999, se ubica a unos 30 kilómetros de la terminal de Punta Colorada y sus límites norte incluyen áreas costeras y marinas con valores asociados a mamíferos marinos y aves costeras.
Entre los impactos que la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) no despejaba con claridad, el documento enumeraba el aumento del tráfico marítimo, el riesgo de colisión con cetáceos, la contaminación acústica submarina y los eventuales derrames de petróleo. Además, señalaba que las obras preliminares ya estaban en marcha y que la exportación de crudo comenzaría a operar en 2026.
El borrador también marcaba un problema de gobernanza: la EIA fue realizada por la provincia de Río Negro, donde se emplaza el proyecto, mientras que las respuestas al organismo las aportó Chubut, jurisdicción responsable del sitio protegido. Esa fragmentación derivó en información “limitada y fragmentada”, y recordaba que las obligaciones ante la Convención recaen sobre el Estado argentino en su conjunto.
Con el aplazamiento, la discusión de fondo queda abierta hasta 2027 y las obras del VMOS continúan su curso. El consorcio que integran YPF, Pan American Energy, Vista, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron, Shell y Gas y Petróleo del Neuquén mantiene el objetivo de cargar el primer barco exportador desde Punta Colorada a comienzos de ese año, en paralelo al calendario que ahora observa el Comité de Patrimonio Mundial.