La única vez que un Papa pisó Tucumán: la histórica visita que marcó a la provincia
Hace 39 años, Tucumán vivió la única visita papal de su historia. ¿Qué dijo Juan Pablo II que todavía resuena? Los detalles de un día inolvidable.
Hace 39 años, Tucumán vivió un momento único: la única visita papal de su historia. San Juan Pablo II estuvo apenas una hora y 45 minutos en el aeropuerto Benjamín Matienzo, pero su paso dejó una huella imborrable en la provincia.
Fue el 8 de abril de 1987 cuando Karol Wojtyła aterrizó en tierras tucumanas, en el marco de una gira que lo llevó por diez ciudades argentinas. La elección no fue casual: el Vaticano consideraba a la provincia como un símbolo de la independencia nacional.
La multitud que lo recibió fue extraordinaria. Más de 50.000 personas soportaron temperaturas superiores a los 35 grados para verlo, y los bomberos debieron arrojar agua para aliviar el calor. Aun así, nadie se movió de su lugar.
¿Por qué Tucumán fue elegida?
La provincia era la 'Cuna de la Independencia', un lugar clave en la historia argentina y con una fuerte tradición católica, especialmente por la devoción a la Virgen de la Merced. Por eso, el Papa decidió incluirla en su recorrido.
Desde días antes, familias enteras viajaron desde el interior tucumano y provincias vecinas como Santiago del Estero, Catamarca, Salta y Jujuy. Muchos acamparon cerca del aeropuerto para asegurarse un lugar privilegiado.
El mensaje que quedó en la historia
En su homilía, Juan Pablo II pronunció palabras que aún resuenan: "El Sucesor de Pedro ha venido a la tierra tucumana... Lo hacemos aquí, en esta ciudad de San Miguel de Tucumán, a la que llamáis Cuna de la Independencia".
Pero no fue solo un discurso histórico. En un país que recién recuperaba la democracia, el Papa llamó a la reconciliación y a la unidad nacional. Diez días después, estallaría el levantamiento 'carapintada', lo que dio aún más relevancia a sus palabras.
La visita también fue un desafío logístico enorme: operativos de seguridad, cortes de tránsito y un ejército de voluntarios trabajaron durante meses para que todo saliera bien.
Hoy, con el nuevo pontificado de León XIV, la visita de Juan Pablo II sigue siendo un hecho irrepetible. Ni Benedicto XVI ni Francisco volvieron al país, y los tucumanos aún conservan estampitas, fotos y recuerdos de aquella jornada.
Ningún otro Papa volvió a pisar suelo tucumano desde entonces. Aquella mañana del 8 de abril de 1987 quedó grabada para siempre en la memoria de la provincia.