La UNLC tenía todo listo para crecer, pero un papel la frenaba: qué pasó en 2019
La UNLC venía de completar su normalización y de poner en marcha sus carreras. Lo que consiguió en 2019 le cambió el estatus a sus títulos y abrió la puerta a las ingenierías que marcarían su identidad.
La Universidad Nacional de los Comechingones vivió en 2019 un año bisagra: después de arrancar sus carreras y cerrar su normalización institucional, la casa de estudios consiguió que sus primeros títulos tuvieran validez nacional.
El punto de partida había sido 2017, cuando la UNLC inició sus actividades académicas. Al año siguiente llegó uno de los procesos más importantes de su historia: la normalización. El 30 de noviembre de 2018, la Asamblea Universitaria eligió por primera vez a sus autoridades y abrió una nueva etapa en la vida universitaria.
El reconocimiento que destrabó el futuro
Con ese piso institucional, durante 2019 se materializó otro paso clave. El Ministerio de Educación otorgó validez nacional a tres tecnicaturas universitarias: Gestión del Agua, Gestión Integral de Incendios Forestales y Planificación y Ordenamiento Territorial.
El reconocimiento no era un detalle administrativo: fortalecía la propuesta académica de una universidad pensada desde su origen para atender áreas estratégicas, vinculadas con las características y necesidades de la región.
Las aulas que salieron al territorio
La consolidación de esas carreras se notó también en la cantidad de estudiantes en actividades académicas y prácticas de campo. La formación empezó a trascender las aulas y a meterse de lleno en el territorio.
Un ejemplo de ese proceso fueron las prácticas de estudiantes de Paleontología en la Reserva Natural Bajo de Véliz, donde desarrollaron actividades correspondientes a las materias Geología General y Biología General.
En paralelo, la Universidad avanzaba en el desarrollo de nuevos proyectos académicos. Entre ellos comenzaba a tomar forma la incorporación de carreras de ingeniería vinculadas con dos de los ejes que caracterizan a la institución: el ambiente y los recursos hídricos.
Una mirada de largo plazo
La rectora Agustina Rodríguez Saá había definido desde los primeros años una mirada de largo plazo para la institución, con una propuesta académica estrechamente ligada a las características ambientales, productivas y culturales de la región. Esa orientación sería determinante para el crecimiento posterior de la UNLC.
Así, 2019 significó mucho más que un nuevo año académico. Fue el momento en que varias de las propuestas con las que la Universidad había comenzado a construir su identidad empezaron a obtener reconocimiento formal y a proyectarse hacia una comunidad cada vez más amplia.
La UNLC dejaba atrás definitivamente su etapa inicial para avanzar hacia la consolidación de una institución universitaria con identidad propia y una oferta académica pensada para el desarrollo regional.