La UNLP está a horas de lanzar un satélite al espacio: lo que nadie esperaba es cuánto costó
Parecía imposible que una universidad pública argentina pusiera un satélite en órbita con recursos propios. Lo que costó el USAT-1, al lado de lo que sale uno en el mercado, es el dato que lo cambia todo.
La Universidad Nacional de La Plata está a punto de convertirse en la primera casa de estudios del país en poner en órbita un satélite propio. Se trata del USAT-1, un CubeSat de formato 3U que despegará este jueves 1 de octubre a las 15.18 desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California, a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX.
El artefacto fue diseñado y construido por docentes, estudiantes, becarios e investigadores de la Facultad de Ingeniería de la UNLP. Para seguir el despegue en vivo, la facultad organizó una jornada especial que se extenderá de 13 a 17 en el Aula Fernández del Edificio Central, con oratorias de las ingenieras Sonia Botta y Aldana Guilera. También se podrá ver por el canal de YouTube de la facultad (@Ingenieria_UNLP).
Qué hará el USAT-1 en el espacio
La misión principal del satélite es la demostración tecnológica de observaciones terrestres mediante señales GNSS. Con eso se podrán tomar mediciones atmosféricas de presión, temperatura y humedad, y parámetros del suelo como humedad, altimetría, rugosidad y vegetación.
El proyecto nació en 2021 del trabajo conjunto del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), dirigido por el decano Marcos Actis, y el grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT). Toda la plataforma de servicio fue desarrollada localmente, e incluye un receptor GPS multiantena de alta complejidad diseñado por el propio equipo. El CubeSat mide 10 por 10 por 34 centímetros y pesa alrededor de 3 kilos.
El dato que sorprende: cuánto costó
Mientras un satélite de estas características ronda los 200 mil dólares en el mercado internacional, el USAT-1 demandó una inversión de 70 mil dólares en materiales y becas, financiados con recursos propios que el CTA genera mediante transferencia tecnológica. El lanzamiento, en tanto, costó 100 mil dólares: el 75 por ciento lo puso la UNLP y el 25 restante salió de un subsidio del ex Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, hoy Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología.
La iniciativa contó con la colaboración de la CONAE, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR).