La UNPA para tres días y nadie sabe qué pasará con las clases
Reclaman que el Gobierno cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario: ya suman más de 330 días de incumplimiento y exigen una recomposición del 33,4 %. El paro arranca el miércoles y todavía no está claro cómo seguirán las clases en la UNPA.
La Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (ADIUNPA) confirmó su adhesión a un paro nacional universitario de 72 horas que se extenderá durante el miércoles 30 de septiembre, el jueves 1 y el viernes 2 de octubre. La medida, convocada a nivel federal por la CONADU Histórica junto a la CONADU, se cumplirá sin asistencia a los lugares de trabajo y sin tareas docentes en las unidades académicas y sedes de la UNPA.
Desde la conducción del gremio provincial convocaron a toda la docencia a sumarse de manera activa a la huelga, que afectará el dictado normal de clases en la casa de altos estudios.
El reclamo que quedó sin respuesta
El eje central del conflicto es el emplazamiento directo al Gobierno nacional para que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, que según denunciaron desde el sector gremial acumula más de 330 días de incumplimiento.
En la misma línea, exigen que se acate la medida cautelar dictada por la Justicia, que ordena aplicar sin más dilaciones los artículos 5 y 6 de la norma, referidos a la actualización de los salarios universitarios y al sostenimiento de las becas estudiantiles.
El pedido salarial
En materia salarial, la representación de los trabajadores reclama una recomposición urgente del 33,4 % planteada por la federación nacional, a la que debe sumarse la actualización correspondiente a los índices inflacionarios registrados en los meses posteriores.
Desde la Comisión Directiva de ADIUNPA advirtieron que la constante pérdida del poder adquisitivo deteriora de forma directa las condiciones laborales del sector y pone en riesgo el normal sostenimiento de la universidad pública.
Un paso previo a la marcha federal
Este plan de lucha de 72 horas constituye un paso previo fundamental en el esquema de protestas del sistema universitario, que confluirá en la 5.ª Marcha Federal Universitaria programada para el próximo 15 de octubre.