La UNSE sacó la clase a la calle y dejó una advertencia sobre lo que viene
La UNSE llevó el reclamo por el financiamiento a la explanada del Paraninfo, pero lo que parecía una jornada más de protesta terminó con una pregunta que incomoda a todos: ¿alcanza con exigir plata para pagar la luz? Lo que se dijo adentro.
La Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) trasladó el debate por el financiamiento universitario a la explanada del Paraninfo, con una clase pública que reunió a docentes, nodocentes, estudiantes y vecinos. El rector Marcelino Ledesma y la vicerrectora Fernanda Mellano encabezaron la jornada, junto a los gremios ADUNSE y APUNSE.
El objetivo fue analizar la situación del sistema universitario y, al mismo tiempo, proyectar estrategias a futuro. "La idea es poner en diálogo no solo la situación por la que atraviesa el sistema universitario nacional, sino puntualmente la Universidad Nacional de Santiago del Estero, pero también pensar a futuro, pensar en estrategias de trabajo conjunto, colaborativo, comunicado, sinérgico, que nos permita salir de esta situación", señaló Ledesma.
El rector remarcó que el análisis presupuestario debe contemplar la amplitud de funciones de la universidad y puso en valor la construcción de consorcios universitarios para generar propuestas colaborativas en posgrados, formación, investigación e intercambio docente. "Es una práctica que la venimos desarrollando ya en la Universidad Nacional de Santiago del Estero en el ámbito de la región NOA e inclusive hoy en un ámbito más abierto, como es el de las universidades que estamos trabajando el tema de la inteligencia artificial", explicó.
La vicerrectora Mellano, por su parte, subrayó la importancia de sostener una universidad pública comprometida con su comunidad y de fortalecer los espacios de participación y diálogo frente a los desafíos de la educación superior.
Docentes y nodocentes ratificaron el plan de lucha
Los gremios universitarios tuvieron un rol central. El secretario general de ADUNSE, Santiago Comán, llamó a preservar la unidad de la comunidad universitaria y afirmó que "no es momento de especulación" ni de intereses sectoriales. Ratificó el compromiso del gremio docente con la defensa de los derechos laborales, la Ley de Financiamiento Universitario y la participación democrática en las decisiones sobre las próximas medidas de fuerza.
El secretario general de APUNSE, Pablo Cejas, puso el foco en el reclamo por el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario y recordó que la norma contempla no solo los gastos de funcionamiento, sino también los salarios de los trabajadores y las becas estudiantiles. Además, confirmó la continuidad del plan de lucha del sector no docente y anticipó la preparación de una nueva marcha federal universitaria.
La pregunta de fondo que dejó la clase pública
El cierre estuvo a cargo de la docente de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud, María Díaz, quien organizó su exposición en torno a cinco preguntas sobre financiamiento, los cambios entre 2023 y 2026, los puntos de tensión y las estrategias posibles para las universidades nacionales.
Díaz analizó el impacto del presupuesto sobre salarios, funcionamiento, investigación, infraestructura, becas y programas, y advirtió sobre las dificultades que genera la pérdida de previsibilidad para planificar a mediano y largo plazo.
"La discusión sobre el financiamiento universitario no puede quedar reducida a si alcanza el dinero para pagar la electricidad. Esa es la emergencia, pero no es el problema", sostuvo. En ese sentido, planteó ampliar el debate hacia qué universidad pública se quiere sostener en los próximos años y cuál es el valor que genera para la sociedad en términos de conocimiento, formación profesional, movilidad social y desarrollo territorial.

