La UNT en la encrucijada: la Justicia Federal deberá decidir si el rector puede buscar un tercer mandato
¿Puede el rector de la UNT dar un paso que el Estatuto parece prohibir? La Justicia Federal tiene en sus manos una decisión que podría cambiar para siempre el sistema de poder dentro de la universidad.
La disputa por el Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán ya no es solo una pulseada electoral, sino una batalla por el futuro del sistema de poder que gobierna la casa de estudios. El centro del conflicto es la eventual candidatura a la reelección del actual rector, Sergio Pagani, algo que sus opositores consideran incompatible con el Estatuto vigente. La polémica ya escaló a los tribunales federales, que tendrán la última palabra.
¿Qué dice el Estatuto?
El punto de fricción es claro: Sergio Pagani ya cumplió dos mandatos consecutivos en la conducción superior de la UNT. Primero se desempeñó como vicerrector entre 2018 y 2022, en la fórmula encabezada por José García, y desde 2022 ocupa el cargo de rector.
El Estatuto reformado mantuvo el límite de dos períodos consecutivos para quienes integran el Rectorado, lo que, en principio, le impediría presentarse en las elecciones previstas para mayo. Una cláusula transitoria incluso especifica que, en casos como el suyo, el mandato finaliza en mayo de 2026.
Para los sectores que impulsaron la acción judicial, esta disposición se redactó precisamente para evitar ambigüedades y cerrar toda posibilidad de continuidad más allá de ese plazo.
La sombra del “Gordo” Saab y el sistema de poder
La controversia adquiere una dimensión política mayor porque detrás del actual esquema de gobierno universitario se encuentra la figura de José Hugo “El Gordo” Saab, histórico secretario general del Rectorado y uno de los operadores más influyentes de la institución desde hace más de cuatro décadas.
Dentro de la comunidad universitaria, a Saab se lo señala como el verdadero arquitecto del oficialismo y como el hombre que ha logrado sostener una estructura de poder que atraviesa distintas gestiones. Por eso, la discusión sobre la reelección de Pagani también se interpreta como una pulseada por la continuidad de ese sistema.
Muchos actores ven que la posibilidad de un tercer mandato sería funcional a mantener intacto un esquema político que tiene en Saab a su principal articulador y que ha dominado la vida institucional de la UNT durante décadas.
La jugada judicial de la oposición
Frente a este escenario, la fórmula opositora integrada por Miguel Cabrera y Virginia Abdala presentó una acción declarativa de certeza e inconstitucionalidad ante la Justicia Federal. El objetivo es que se establezca con claridad que el actual rector no puede ser candidato nuevamente.
El planteo también solicita una medida cautelar para impedir que se oficialicen fórmulas que incluyan a autoridades que ya hayan cumplido dos mandatos consecutivos. El expediente busca una definición judicial antes de la fecha límite para la inscripción de candidaturas, a fines de abril, para evitar que el proceso electoral avance en un clima de incertidumbre.
Una promesa que resuena
En medio del conflicto, volvió a cobrar relevancia una declaración pública que muchos dentro de la universidad recuerdan. El propio José Hugo Saab había asegurado que su ciclo terminaría junto al de Sergio Pagani.
“Voy a trabajar con él y a la par de él hasta el último día y nos vamos a ir juntos de la Universidad”, afirmó en su momento el histórico operador. Aquella frase, que en su momento se interpretó como el cierre de una etapa, hoy es analizada bajo una nueva luz en medio de la controversia por la eventual reelección.
La decisión que tome la Justicia Federal en las próximas semanas no solo resolverá el futuro de una candidatura. Marcará un límite institucional en un momento crucial: definirá si la UNT seguirá funcionando bajo las mismas estructuras de poder o si comenzará una etapa con nuevas reglas y actores en su conducción.