La UTDT reveló que la confianza en Milei subió, pero admite que puede ser un espejismo estadístico
La UTDT registró una suba en la confianza hacia el Gobierno, pero la propia universidad admite que podría deberse a un error muestral. ¿Qué hay detrás del dato que ilusiona a Milei?
La Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) detectó en agosto un salto del 6,4% en el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG). Sin embargo, la propia casa de estudios advierte que esa mejora podría ser producto del error muestral y no de un cambio real en el humor social hacia Javier Milei.
El ICG trepó a 2,06 puntos, su segundo incremento del año tras el de junio (3,8%). En el resto de los meses, el indicador había caído, y la tendencia de mediano plazo sigue siendo negativa.
¿Qué dice el informe de la UTDT?
Según el relevamiento, los mayores aumentos de confianza se concentraron en los segmentos de 18 a 29 y de 30 a 49 años, en personas con educación primaria o terciaria/universitaria, y entre quienes manifestaron haber sido víctimas de un delito en los últimos 12 meses.
El texto reconoce que “varias de estas categorías habían presentado los mayores aumentos en junio y concentrado las mayores caídas en julio, lo que sugiere que estos altibajos podrían deberse al error muestral más que a cambios reales en los parámetros de interés”.
El caso más llamativo es el de los jóvenes de 18 a 29 años: su confianza creció un 66,3% intermensual. Pero la UTDT aclara que “es probable que parte de este abrupto cambio provenga del error muestral, ya que el segmento joven es el que contiene el menor número de casos y, por tanto, el de menor precisión estadística”.
¿Qué pasa con el futuro del país?
Mientras tanto, una encuesta de Opina Argentina revela que el pesimismo sigue ganando terreno. El 55% de los consultados cree que la Argentina estará peor dentro de un año; el 30% espera que mejore y el 11% cree que seguirá igual.
La expectativa negativa volvió a crecer en agosto, después de haber bajado en julio. El dato se conoce en un contexto de caída de la actividad económica, con retrocesos en industria, construcción y comercio, y un aumento de la morosidad familiar.
Aunque el ICG actual es superior al de las presidencias de Mauricio Macri, Alberto Fernández y las dos gestiones de Cristina Kirchner a esta altura del mandato, la tendencia interanual muestra una baja del 2,8%, y desde diciembre pasado la caída es del 16,5%.