La ventana que se desprendió en plena curva: el trágico viaje de una madre en Brasil
Una madre joven viajaba en un colectivo lleno cuando, de repente, la ventana contra la que estaba apoyada cedió. Las imágenes de seguridad captaron el instante preciso de la tragedia que terminó con su vida días después. ¿Fue un error humano o una falla mecánica? Las investigaciones avanzan mientras sus dos hijos pequeños esperan justicia.
Una joven de 26 años murió en Brasil tras una caída espeluznante desde un colectivo en movimiento. El desprendimiento de una ventana mientras el vehículo tomaba una curva selló un destino trágico, captado por las cámaras de seguridad. La víctima, madre de dos niños pequeños, falleció tres días después del incidente, que ocurrió el pasado 2 de enero y conmocionó a la ciudad de São Sebastião.
El hecho se registró cerca de las 12:15 en la ruta Rio-Santos (SP-055). Las imágenes del interior del vehículo muestran a Renata Yassu Nakama viajando de pie en la parte delantera, apoyada contra una ventana y agarrada de una barra, en un colectivo que, según el conductor, transportaba a 77 pasajeros.
¿Qué muestran las cámaras del micro?
Aproximadamente ocho minutos después del inicio del viaje, a las 12:23, la ventana comenzó a desprenderse de su marco. La situación se volvió crítica poco más de un minuto más tarde.
Al tomar una curva, la joven soltó la barra de la que se sostenía. En ese instante, la ventana se desprendió por completo y Renata fue expulsada hacia el costado de la ruta, golpeándose con fuerza la cabeza contra el asfalto.
El conductor detuvo el vehículo y los demás pasajeros bajaron a auxiliarla. Renata logró levantarse y fue trasladada de urgencia a un hospital.
Allí, los médicos le diagnosticaron un grave traumatismo craneoencefálico. Luchó por su vida durante tres días, pero finalmente falleció. La noticia de su muerte se dio a conocer este miércoles, el día en que hubiera cumplido 27 años.
Versiones enfrentadas y una investigación abierta
Las autoridades continúan investigando el caso. El chofer del colectivo, en su declaración, afirmó que transportaba a 77 personas, un número dentro del límite permitido.
Además, sostuvo que la joven “decidió por cuenta propia saltar la barrera y ocupar un lugar no destinado a pasajeros”. Sin embargo, la versión de la familia y su representación legal es diametralmente opuesta.
La abogada de la familia, Gabriella Prado, argumenta que el conductor permitió que Renata permaneciera en ese lugar. “Las imágenes muestran que Renata señaló el lugar hacia donde se dirigía, el conductor la vio dirigirse a ese lugar, no le impidió ingresar allí, no detuvo el viaje, continuó camino, y en medio del trayecto salió expulsada del vehículo por una falla estructural”, declaró la letrada.
La empresa responsable del servicio, Sancetur, informó que el caso está en manos de su área jurídica y se abstuvo de hacer declaraciones públicas. Por otro lado, la municipalidad de São Sebastião anunció la apertura de una investigación administrativa.
Como parte de esta pesquisa, se solicitaron registros operativos, imágenes del sistema interno y documentos técnicos a la concesionaria. También se ordenó una inspección al colectivo involucrado en el fatal accidente.
Los hijos que quedaron atrás y una medida judicial
Renata Yassu Nakama dejó en la orfandad a dos hijos, de seis y ocho años. Desde su muerte, la responsabilidad de cuidarlos recayó sobre sus padres.
Sérgio Yassu Nakama, padre de la víctima, expresó su angustia y la de los niños al medio brasileño *g1*: “Son dos niños que están sin madre y necesitan apoyo psicológico, porque a veces se vuelven callados y retraídos, y no sabemos exactamente qué les pasa. Pero aún no tenemos los recursos para cubrir estos gastos”.
El caso también avanzó por la vía judicial. En el último mes, la Justicia concedió una medida cautelar que obliga a la municipalidad y a la empresa de transporte a pagar una pensión alimenticia mensual a los hijos de Renata.
Sin embargo, la familia afirma que hasta el momento no han recibido ningún pago de esta ayuda ordenada por la corte. La comunidad de São Sebastião sigue a la espera de respuestas definitivas mientras la investigación intenta dilucidar las responsabilidades en esta tragedia que enlutó a una familia.