La verdura barata que casi nadie usa para croquetas y quedan mejor que las de papa

Parecía que solo servía para tartas o rellenos, pero con un truco de escurrido se convierte en el bocado más crocante.

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La verdura barata que casi nadie usa para croquetas y quedan mejor que las de papa
La verdura barata que casi nadie usa para croquetas y quedan mejor que las de papa

Las croquetas de acelga son una solución práctica y económica para aprovechar esa verdura que suele quedar olvidada en la heladera. Con pocos ingredientes, se pueden convertir en una entrada, una guarnición o incluso el plato principal de una comida.

El paso clave para que salgan perfectas es escurrir muy bien la acelga antes de mezclarla. Así las croquetas mantienen la forma al cocinarse y logran una textura mucho más agradable.

Qué necesitás

La lista es corta y accesible: un atado de acelga, una cebolla, dos huevos, 100 gramos de queso rallado, cuatro cucharadas de harina, dos dientes de ajo, sal y pimienta a gusto, nuez moscada (opcional), pan rallado y aceite para cocinar.

Paso a paso

Primero, lavá bien las hojas y cocinalas al vapor o en una olla con poca agua hasta que estén tiernas. Después, escurrí, dejá enfriar y apretá con las manos para eliminar todo el líquido sobrante. Picá finamente.

Por otro lado, picá la cebolla y el ajo y saltealos en una sartén con un poco de aceite hasta que estén tiernos. En un bol, mezclá la acelga con la cebolla, el ajo, los huevos y el queso rallado. Condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.

Incorporá la harina de a poco y mezclá hasta obtener una preparación húmeda pero consistente, que se pueda manipular con las manos. Tomá porciones pequeñas y dales forma redonda o alargada. Pasalas por pan rallado para cubrirlas bien.

Para cocinarlas, calentá una sartén con un poco de aceite y dorálas a fuego medio, girándolas para que se cocinen parejo. También se pueden hacer al horno: colocálas en una placa apenas aceitada y llevalas a 200 °C durante unos 20 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción.

El truco para que no se desarmen

El principal enemigo de las croquetas de acelga es el exceso de humedad. Por eso, después de cocinar la verdura es fundamental escurrirla y presionarla bien. Si la mezcla queda muy blanda, se puede sumar un poco más de harina o pan rallado hasta lograr la consistencia ideal.

Además, la receta admite variantes: se les puede agregar zanahoria rallada, choclo, espinaca o restos de otras verduras cocidas. Son ideales para acompañar con una ensalada fresca, arroz o puré, y se pueden preparar con anticipación para tener una comida lista durante la semana.

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