La verdura que se encarece en la verdulería y la que regalan: por qué se dio vuelta la taba
¿Por qué hay verduras que se regalan y otras que no aparecen en la verdulería? El clima descolocó el calendario de los cultivos y los productores explicaron qué se viene con los precios.
La Exposición Hortícola de Argentina (Exphortar) cerró su edición 2026 en Arroyo Seco con un diagnóstico incómodo para el bolsillo del consumidor y para los productores: el clima desordenó el calendario de las verduras y el mercado quedó patas para arriba, con productos que se regalan y otros que no aparecen.
Durante la jornada, que reunió a horticultores, proveedores de insumos, semillas y tecnología de distintas provincias, el eje estuvo en la producción y comercialización de hortalizas. Entre charlas, ensayos y contacto comercial, la expo funcionó como espacio de intercambio, pero también de reclamo: hubo cuestionamientos a los intereses particulares que, según los participantes, dañan a toda la cadena.
Qué pasa con los precios
El ingeniero Rodolfo Grasso, especialista en cultivos intensivos, lo explicó con la lógica más básica del mercado: “Es un mercado que cuando tiene mucha producción de verduras, baja los precios”. Y aclaró que no alcanza con mirar lo que produce un solo cinturón hortícola: influyen todas las regiones del país e incluso el exterior, que además de enviar lo que falta remite lo que tiene, generando sobreoferta y distorsiones.
El productor Marcelo Ansaldi, de Villa Gobernador Gálvez, apuntó a los vaivenes que golpean a las verduras frescas: “Sabemos que las grandes variaciones la sufren las verduras frescas, ya que -a veces- se nutren de mucha inestabilidad por pérdidas, falta de producto, encarecimiento y la bronca por los precios que van desde el verdulero a los consumidores”.
Los enlatados aparecen como alternativa, aunque Ansaldi reconoció que no todos los consumidores optan por esa vía: el porcentaje de ventas en fresco sigue siendo muy alto.
El clima descolocó a los cultivos de invierno
La edición 2026 se desarrolló en un octubre que pareció abril, con características más de otoño que de primavera. El marco lo pusieron el cambio climático y la corriente del Niño, que estiró las heladas, los días fríos y las noches frescas.
“Estamos en un momento, donde los cultivos de invierno no se terminan. Sigue habiendo mucha espinaca, acelga y los mercados están invadidos de mercaderías baratas; y otras que están caras como el pimiento o la papa que han carecido de reposición por las intensas lluvias y heladas tardías”, detalló Grasso.
El especialista les pidió paciencia a los consumidores: cuando los precios suben por estas eventualidades, basta con esperar unas semanas o días para que vuelvan a bajar.
El sabor de las verduras, en discusión
Otro tema que se coló en el intercambio fue la pérdida de sabor y de valor nutricional de las hortalizas. Ansaldi contó que el sector empezó a adquirir semillas con variaciones genéticas que aportan resistencia a hongos, plagas y otros insectos, y que evalúan si eso tiene relación con los cambios en las verduras de hoja.
“Hemos dimensionado el tema y la lucha por mejorar, combatir las variables del clima, las resistencias de las plantas y otras principios”, resumió. Y reconoció que las variedades de antes eran menos lindas a la vista, aunque tenían más sabor.
El dato todavía no es científico, pero se considera relevante en toda la zona de abastecimiento del Gran Rosario, que reúne más de 3.000 hectáreas productivas y se consolidó como región por excelencia para los cultivos hortícolas que van a industrialización.
En los pasillos de la expo también llamó la atención la presencia de firmas con productos biológicos, con entre 60 y 200 alternativas para cultivos intensivos y tradicionales de todo el país.