La versión de una acusada por el ataque a Roxana Murúa: apuntó a una navaja y a una cuenta de juego
Una acusada por el ataque a Roxana Murúa contó cómo empezó todo: una cuenta de un juego digital, un menor y una escalada de amenazas. Pero cuando llegó a la cancha, su relato tomó otro rumbo y apuntó a una navaja. Su versión ahora choca de frente con la de la víctima.
El juicio por la agresión contra Roxana Murúa sumó un capítulo decisivo: una de las imputadas rompió el silencio y dio su propia reconstrucción de lo ocurrido. María Gilda Márquez, acusada de homicidio en grado de tentativa, declaró ante el tribunal y rechazó de plano haber querido acabar con la vida de la víctima.
Márquez está imputada junto a María Eugenia Castro y Facundo Ariel Monasterio. Los tres llegan a esta instancia procesal por el mismo hecho: el ataque contra Murúa, que la fiscalía encuadra como tentativa de homicidio.
El origen del conflicto, según la acusada
En su testimonio, la mujer ubicó el punto de partida de la disputa en un episodio bien lejano a la violencia física: una cuenta de un juego digital que un menor habría comprado y después perdido. A partir de ese roce, según su relato, la situación escaló en una serie de amenazas y agresiones que involucraron a distintos integrantes de las familias.
La declaración de Márquez sostiene que el enfrentamiento no fue una emboscada ni una acción planificada, sino la derivación de una cadena de hostilidades previas entre parientes.
El relato de la cancha
De acuerdo con su versión, Márquez se dirigió a una cancha de fútbol acompañada por su hermano y por Monasterio. El motivo: un familiar había vuelto golpeado y le había contado que una mujer lo había amenazado.
Ya en el lugar, la acusada afirmó que fue agredida y aseguró que Murúa habría utilizado una navaja durante el enfrentamiento. Esa reconstrucción contrasta con la que sostiene la querella, que deberá ahora cotejar ambas versiones para determinar qué ocurrió realmente en la cancha.
Ante los jueces, Márquez fue tajante: “Nunca tuve intención de matar a nadie. Ni de dañar a nadie”.
Tratamiento y próxima etapa
La imputada también mencionó que recibe tratamiento psicológico y psiquiátrico desde que quedó detenida, un dato que su defensa podría retomar en la etapa final del debate.
Con su declaración, el juicio entra en la recta final: se vienen los alegatos de clausura. Después será el turno del jurado popular, que deberá deliberar y emitir veredicto sobre los tres acusados.
La querella, por su parte, tendrá que contrastar el relato de Márquez con el de Murúa para establecer si lo que pasó en la cancha de fútbol coincide con la versión que la acusada dejó ante el tribunal.