La vicepresidente se ausentó de una misa clave y sus declaraciones dejaron al descubierto una tensión inesperada
¿Por qué decidió no asistir a un evento religioso de tanta importancia? Sus palabras destaparon una realidad que pocos esperaban escuchar.
Victoria Villarruel justificó su ausencia en una ceremonia religiosa argumentando que se había “politizado”, lo que generó críticas hacia los asistentes y reveló un conflicto interno en un evento de alto perfil.
La vicepresidente de la Nación no asistió a la misa organizada por la Conferencia Episcopal Argentina en la Basílica de Luján, donde se recordaba al Papa Francisco. En su lugar, optó por participar en una ceremonia en la basílica María Auxiliadora, lugar donde fue bautizado el fallecido pontífice.
“Me pareció que la ceremonia tenía un contenido que no era el del recuerdo al Papa, propiamente dicho. Era una ceremonia en la que estaba la casta política. Lo peor de la casta política”, sentenció Villarruel en declaraciones a la prensa frente a la basílica María Auxiliadora.
Y agregó: “No quiero puntualizar, pero estaba la casta política y yo en eso soy coherente con mis creencias, soy católica, vengo a misa y quiero estar entre mis compatriotas recordando al gran hombre que fue el Papa Francisco.”
La vicepresidente hizo hincapié en que la misa “se había politizado” como ocurrió con el acto del 2 de abril en Ushuaia, donde tampoco asistió como tenía planeado. “La política se mete en fechas o en el recuerdo de personas tan importantes como es el Papa Francisco, yo prefiero estar entre la gente y prefiero estar con humildad en un lugar donde solo me encuentro con otros argentinos”, afirmó.
“Nada tiene más importancia que recordar y conocer a esta figura tan importante para los argentinos y que nos dejó un montón de enseñanzas que día a día tenemos que ir conociendo y aplicando, y entre ellas la de la unión entre los argentinos”, finalizó.