La vida dentro de la nave Orion: desde un baño con problemas hasta dormir como murciélagos
¿Cómo es la vida diaria dentro de la cápsula Orion durante el histórico viaje a la Luna? Desde un baño que requirió reparaciones hasta dormir en posiciones inusuales, los astronautas revelan detalles sorprendentes de su misión de 10 días.
Los cuatro tripulantes de la misión Artemis II enfrentan desafíos cotidianos mientras realizan su histórico viaje de 10 días hacia la Luna. Entre tortillas, problemas técnicos y ejercicios en microgravedad, los astronautas comparten detalles íntimos de su vida a bordo de la cápsula Orion, en un espacio equivalente a dos minivans.
La especialista de misión Christina Koch, quien se convirtió en la primera mujer en viajar al espacio profundo, comparó la preparación con planear un viaje de campamento. “Representa unión y algo un poco fuera de lo común”, afirmó en un video difundido por la NASA. Las provisiones incluyen 58 tortillas, 43 tazas de café, carne de res a la barbacoa y cinco tipos de salsa picante.
¿Un baño con problemas?
Por primera vez en misiones al espacio profundo, los astronautas cuentan con un baño real a bordo, a diferencia de las bolsas de recolección usadas en las misiones Apolo. Sin embargo, el inodoro presentó inconvenientes que fueron solucionados por Koch, quien bromeó: “Estoy orgullosa de llamarme la fontanera del espacio”.
El comandante Reid Wiseman destacó la importancia del dispositivo: “Me gusta decir que es posiblemente la pieza más importante del equipo a bordo”. Aunque está ubicado en un cubículo ruidoso que requiere protección auditiva, el astronauta canadiense Jeremy Hansen lo describió como “el único lugar al que podemos ir durante la misión en el que podemos sentir como si estuviéramos solos por un momento”.

Desafíos técnicos y rutinas de sueño
Los astronautas también enfrentaron problemas con el correo electrónico. Wiseman reportó dificultades con Microsoft Outlook durante una transmisión en vivo: “También veo que tengo dos Microsoft Outlook y ninguno de ellos funciona”. El equipo del Centro de Control de Misión en Houston logró resolver el inconveniente.
Para mantener el descanso necesario, los tripulantes usan bolsas de dormir que se adhieren a las paredes de la cápsula. Wiseman reveló que Koch “ha estado durmiendo cabeza abajo en medio del vehículo, como un murciélago suspendido de nuestro túnel de acoplamiento”, agregando que “es más cómodo de lo que podrías pensar”.

Ejercicio y momentos de ligereza
La rutina diaria incluye 30 minutos de ejercicio usando un “dispositivo de ejercicio con volante de inercia” similar a un yoyó, crucial para prevenir la pérdida ósea y muscular en microgravedad. La NASA también actualizó su política permitiendo el uso de celulares para capturar momentos especiales.
Entre la precisión requerida, los astronautas encuentran espacio para la alegría. Hansen describió la sensación de flotar: “Simplemente me hace sentir como un niño”. Victor Glover, el primer astronauta negro en sobrevolar la Luna, compartió su experiencia durante el despegue: “Fue un viaje en el que intentas mantenerte profesional, pero el niño que llevas dentro quiere salir y ponerse a gritar”.