La vidala que no se quedó en el cerro: Leticia Aranda presenta su nuevo disco
¿Qué pasa cuando la vidala se encuentra con la distorsión? Leticia Aranda presenta Desarraigo, un disco que expande la tradición sin perder su esencia. Conocé los detalles.
La cantora catamarqueña Leticia Aranda presentará Desarraigo, su segundo álbum conceptual, el próximo 14 de agosto a las 21.30. La cita será en Buenos Aires, desde Recoveco Records, y se podrá seguir en vivo por streaming a través de su canal oficial de YouTube.
¿Qué pasa cuando una vidala no busca quedarse intacta sino seguir respirando? ¿Y cuando el sonido de la caja se encuentra con una guitarra distorsionada sin perder el pulso ancestral? En Desarraigo, la artista nacida en Colpes, Pomán, ensaya una obra en seis capítulos que desanda ese camino.
Un disco que expande la tradición
No se trata de modernizar el folklore ni de disfrazarlo con recursos contemporáneos. Lo que aparece es otra cosa: un paisaje sonoro donde la tradición se expande desde adentro. Las coplas, las vidalas y las voces nacidas entre los cerros dialogan con delays, loops, texturas eléctricas y atmósferas envolventes. Pero nada de eso desplaza el centro de gravedad de las canciones: solo ofrece otros horizontes para contemplar.
Leticia Aranda pertenece a una generación de artistas que entienden la tradición como un territorio en movimiento. “El folklore es tierra que anda”, decía Yupanqui. Y su propia historia lo confirma: comenzó a cantar a los nueve años junto a sus hermanas Gabriela y Viviana, guiadas por su padre, Rolando Aranda. Esa memoria familiar, atravesada por la poesía y el canto colectivo, sigue siendo el corazón de su obra.
De La Colpeña a Desarraigo
Después de La Colpeña (2022), producido por Juan Arabel, la artista abrió una etapa más personal. Desarraigo marca su desarrollo como compositora, en colaboración con el músico y productor riojano Joel Costas. Juntos construyeron un álbum donde la experimentación nace de la propia raíz folklórica. No se trata de sumar elementos ajenos, sino de descubrir las resonancias contemporáneas que ya habitan en esas músicas telúricas.
“Sentíamos que el paisaje sonoro del disco debía ser tan profundo como el paisaje que lo inspira”, dice Joel Costas. “Las cajas, las coplas y las voces pedían convivir con la distorsión, con las capas de guitarras y con un tratamiento casi cinematográfico del sonido. No para romper la tradición, sino para escuchar todo lo que todavía tiene para decir”, apunta el músico y arreglador.
Contrastes y homenajes
A lo largo del álbum aparecen contrastes permanentes: la tierra y el cosmos, el carnaval y la muerte, lo ritual y lo tecnológico, la memoria y el presente. Esa tensión recorre canciones como “La Verde Marrón”, una suerte de yin y yang catamarqueño que convierte los colores de la provincia en una metáfora sobre los opuestos que conviven en un mismo territorio.
También hay lugar para la gratitud y la memoria. El disco rinde homenaje al compositor y formador riojano Camilo Mata, cuya presencia se vuelve emoción compartida en una delicada trama de voces riojanas en “Plegaria en vidalas (Tata mío)”. Otro track está dedicado a Eulalia Ares, figura clave en la revolución de las mujeres en el norte argentino en 1862. El homenaje evita la solemnidad y profundiza en la permanencia de un legado.
La obra se completa con paisajes sonoros, coplas e interludios que funcionan como respiraciones internas. Los seis tracks construyen el recorrido de la cantora: su historia en el valle junto a los cerros catamarqueños, la madurez y el aprendizaje musical en La Rioja, y el traslado a Buenos Aires para proyectar la vidala fuera de su provincia.
Desarraigo no habla de perder las raíces, sino de comprender que ese origen colpeño se transforma y vuelve a florecer en otros lugares. “Desarraigo es un disco con alma rebelde y azares de ternura; una catarsis profunda que abraza las raíces y las vuelve memoria”, define Leticia Aranda.
Con una trayectoria que incluye escenarios como el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, la Fiesta Nacional de la Chaya, la Semana Federal de la Vendimia, la Ballena Azul del Centro Cultural Kirchner, Tecnópolis, el Auditorio Juan Victoria y el Festival Nacional del Malambo, la cantora presenta un trabajo donde la caja se vuelve corazón y mensaje. En su segundo álbum conceptual, define su paisaje sonoro a través de la vidala y el canto con caja, lejos de toda postal, con un carácter vital, contemporáneo y profundamente poético.