La viuda negra VIP de Pilar dormía a sus víctimas con un método que quedó filmado
Una joven de 21 años que mostraba fajos de dólares y champagne en Instagram conoció a un vecino de Pilar por la red. Esa noche, él se despertó dopado y con la casa revuelta. Lo que la policía encontró después la dejó tras las rejas.
Lourdes Milagros Rodríguez, de 21 años, fue enviada a prisión preventiva junto a un cómplice venezolano acusado de integrar la banda que dormía a hombres con psicofármacos para robarles. La joven exhibía en sus redes una vida de lujos: fajos de dólares, copas de champagne y paseos en 4x4. La Justicia de Garantías de Pilar consideró que hay pruebas suficientes para mantenerla tras las rejas.
La jueza Andrea Rodríguez Mentasty dictó la prisión preventiva de Rodríguez y de Edwar Aníbal Castellanos Montilla, un ciudadano venezolano de 29 años que, según la investigación, conducía el vehículo de apoyo de la banda. Ambos están imputados como coautores de los hechos. La magistrada además pidió al Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) cupo para alojarlos en una “cárcel para procesados”.
El caso que destapó todo
El robo que puso a la policía tras los pasos de Rodríguez ocurrió entre la noche del 24 de julio y la madrugada del 25 de julio. La víctima, un vecino de Pilar de 31 años identificado como L. G., la había conocido por Instagram, donde ella se hacía llamar Eluney. Esa noche la recibió en su departamento. La joven llegó en un auto de una aplicación de viajes, contratado por él mismo.
Antes de subir, fueron juntos a un supermercado a comprar vino y cervezas. Después pidieron una pizza. Horas más tarde, L. G. se despertó “totalmente dopado”, según declaró. Notó que llevaba ropa distinta a la de la noche anterior y que su ropa interior estaba mojada en el baño. Poco a poco descubrió lo que faltaba: su notebook, una caja de seguridad con 1500 dólares y 4.000.000 de pesos, una consola de juegos, su teléfono celular, un perfume y llaves. También advirtió que desde su cuenta bancaria se había hecho una transferencia de $350.000 a una billetera virtual.
La víctima tuvo que ser atendida en el Hospital Sanguinetti, dependiente de la Municipalidad de Pilar, donde se determinó que sufrió una intoxicación por “ingesta” de benzodiazepinas. Estuvo internado 24 horas.
Cómo operaba la banda
Según explicó el fiscal de Pilar Andrés Quintana en el dictamen donde pidió la detención de la sospechosa, Rodríguez contactaba a hombres por redes sociales y arreglaba citas en los domicilios de ellos. Una vez fijada la fecha, le pasaba la dirección al resto de la banda para que hicieran un estudio previo de la zona y determinaran la logística y los medios de fuga. “Valiéndose de la confianza generada, simulando la intención de concretar un vínculo y/o encuentro sexual con las víctimas, Rodríguez introducía psicofármacos en las bebidas de las víctimas con el fin de adormecerlos y colocarlos en un estado de indefensión. Una vez logrado, avisaba a sus consortes, quienes prestaban los medios necesarios para llevar a cabo el desapoderamiento de los bienes de valor de las víctimas”, sostuvo el representante del Ministerio Público.
Así identificaron a los sospechosos
La investigación comenzó con la denuncia de L. G. A partir de los datos que aportó —el número de teléfono con el que se comunicaba con “Milagros”, capturas de pantalla de la foto de perfil y enlaces de los chats— los detectives no tardaron en identificar a la viuda negra como Lourdes Milagros Rodríguez. Con información del Registro Nacional de las Personas (Renaper) ubicaron su domicilio en José C. Paz, donde fue detenida a principios del mes pasado por efectivos de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI) de Pilar de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Para llegar a Castellanos Montilla fue clave el análisis de las filmaciones de las cámaras de seguridad municipales, que captaron el vehículo con el que Eluney y su cómplice escaparon de la escena del robo: un Renault Logan. Las imágenes mostraron que el auto había estado en la zona en las horas previas al golpe y que en su interior iban cuatro hombres. En un momento, el vehículo se detuvo en una estación de servicio para cargar combustible y sus ocupantes bajaron, quedando sus rostros registrados.
A las 20.22, el Renault Logan fue filmado en cercanías de la casa de la víctima, momentos antes de que Eluney llegara al encuentro con L. G., según fuentes judiciales. Aunque la chapa patente indicaba que el auto estaba a nombre de una mujer, se determinó que estaba registrado para hacer recorridos para dos aplicaciones de viajes y que el chofer era Castellanos Montilla.
“La fotografía incorporada a la base de datos del Renaper coincidía con la imagen de uno de los sospechosos filmados por la cámara de seguridad de la estación de servicio donde, el día del robo a L. G., el vehículo había cargado combustible”, explicaron fuentes de la investigación.
Con los sospechosos identificados, el fiscal Quintana pidió las detenciones, que fueron concretadas por detectives de la policía bonaerense.
Una banda con más integrantes
Rodríguez y el chofer no actuaban solos. Según el expediente judicial, la banda estaba integrada por otros tres delincuentes. Todos están acusados de integrar una organización delictiva que tenía como finalidad “perpetrar delitos contra la propiedad (bajo la modalidad comúnmente conocida como viuda negra), adormeciendo a las víctimas por medio del suministro de sustancias estupefacientes para así apoderarse ilegítimamente de elementos de valor”.
En la resolución que dictó la prisión preventiva, la jueza Rodríguez Mentasty sostuvo que existen “elementos de convicción suficientes e indicios vehementes” para considerar que Rodríguez y Castellanos Montilla participaron como coautores de los hechos. Entre las pruebas, mencionó que Rodríguez fue reconocida por la víctima, que se la ubica con ella en el edificio y en el supermercado, que es titular de la línea y del dispositivo con que se concertó el encuentro, y que en su casa se secuestraron un perfume sustraído y elementos compatibles con el sometimiento químico. De Castellanos Montilla destacó que era quien conducía el vehículo de apoyo.