La voz que estremeció a los discípulos: ¿qué dijo desde la nube?
En un monte elevado, tres discípulos fueron testigos de un hecho sobrenatural: la transfiguración de Jesús. Una voz desde la nube los estremeció, y lo que escucharon cambió su vida para siempre. ¿Qué les dijo?
Un momento único en la historia bíblica quedó registrado en el Evangelio según San Mateo, cuando Jesús se transfiguró ante tres de sus discípulos en un monte elevado, y una voz celestial los dejó sin palabras.
El pasaje, que corresponde al capítulo 17, versículos 1 al 9, narra cómo Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan para llevarlos aparte, en un clima de intimidad y revelación.
¿Qué ocurrió en el monte?
Allí, delante de ellos, el rostro de Jesús resplandació como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. La escena se completó con la aparición de Moisés y Elías, que conversaban con el Maestro.
Pedro, impresionado, propuso levantar tres carpas: una para Jesús, otra para Moisés y otra para Elías. Pero mientras aún hablaba, una nube luminosa los cubrió y desde ella se escuchó una voz que decía: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo».
El temor y la orden final
Los discípulos, al oír aquellas palabras, cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. Jesús se acercó, los tocó y les dijo: «Levántense, no tengan miedo». Cuando alzaron los ojos, solo vieron a Jesús.
Al bajar del monte, el Maestro les ordenó no contar a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
Este relato, que se lee en la liturgia del 6 de agosto, invita a reflexionar sobre la importancia de escuchar la voz de Dios y confiar en su plan.