La Zona Franca de Tinogasta empieza a tomar forma con una mesa de trabajo que definirá las reglas del juego. Lo que se viene y por qué a miles de familias de la zona les cambia las cuentas: el detalle que todavía falta resolver.
El intendente de Tinogasta, Ernesto Andrada, confirmó que el municipio avanza en la creación de una mesa de trabajo que tendrá a su cargo fijar las condiciones y los lineamientos para poner en marcha la Zona Franca. El anuncio llega en medio del reclamo de Fiambalá por la ubicación del proyecto.
Según explicó el jefe comunal, las reuniones para definir quiénes integrarán esa comisión comenzarán en los próximos días. La idea es que participen representantes del Ejecutivo provincial y otras organizaciones cuya presencia todavía no está cerrada.
Qué rol cumplirá la mesa de trabajo
“Esta mesa de trabajo va a generar las formas, las condiciones y también va a determinar los pasos posteriores”, sostuvo Andrada. El intendente remarcó que esa instancia será clave para resolver los aspectos técnicos y administrativos que el proyecto todavía tiene pendientes.
El municipio ya cuenta con el terreno destinado a la Zona Franca y presentó ante Nación la documentación catastral correspondiente. Sin embargo, el propio Andrada reconoció que resta completar una serie de requisitos administrativos y papeles, además de analizar las inversiones que podrían ser necesarias para seguir adelante, siempre en coordinación con el Gobierno provincial.
El respaldo al proyecto original y los cambios en el debate
Consultado sobre las modificaciones que sufrió la iniciativa durante su tratamiento legislativo, el intendente admitió que desde el municipio habían apoyado la propuesta original de la senadora. El motivo: ese texto contemplaba el terreno sobre el cual se hicieron las gestiones y presentaciones ante Nación.
Más allá de eso, Andrada aclaró que respetan las decisiones y los consensos alcanzados durante el debate. “Lo importante es que el proyecto sigue en pie, que la Zona Franca se va a hacer y que no se va a caer por una cuestión de desacuerdos o por caprichos”, afirmó.
Lo que falta definir: concesión y actividades
Uno de los puntos que todavía no está resuelto es la modalidad de funcionamiento de la Zona Franca y qué actores podrán instalarse en el predio, tanto en el sector minorista como en el mayorista.
De acuerdo con lo que explicó el intendente, más adelante se hará un llamado a licitación para determinar quién estará a cargo de la concesión. La empresa que resulte elegida deberá tener experiencia en la materia, y las condiciones las establecerá la Provincia según los intereses económicos y las inversiones previstas. A partir de esas definiciones también se sabrá qué tipo de actividades y emprendimientos podrán desarrollarse dentro del predio.
Sin cronograma preciso, pero con urgencia
Sobre los plazos, Andrada fue sincero: todavía no existe un cronograma preciso. Se trata de un proceso que requiere múltiples gestiones y que no tiene un esquema de implementación habitual.
Pese a eso, aseguró que la intención del municipio es agilizar los procedimientos para avanzar lo antes posible. “Sabemos y entendemos de la necesidad de la Zona Franca, de la necesidad económica y de trabajo que viene a cubrir, y también del desarrollo de la provincia”, concluyó.